Un joven humilde, hijo de un granjero de escasos recursos, decide alistarse en la marina
para convertirse más adelante en un buzo naval con dedicación a la búsqueda y rescate. Este joven poseía unas ansias de estudiar, aprender todo lo que podía, un luchador nato apoyado por su padre, quien le dio un consejo muy importante para él: “No te rindas…sé el mejor…aunque tengas que romper algunas reglas”. Este joven se llamaba Carl Brashear (interpretado por Cuba Gooding Jr.) y desde el principio tuvo un problema que le acompañaba durante muchos años: era de raza negra.
Billy Sunday, su oficial de entrenamiento (interpretado por Robert de Niro), desde el principio no tuvo ningún interés en que este joven “negro” pasara los exámenes y le hizo la vida imposible, entrenándolo más duro que los demás con el fin de conseguir que abandone. Esta opinión va también apoyada por sus superiores que, en este mundo lleno de
racismo, presionaban al oficial de entrenamiento para que no permita que Carl prosiga y consiga graduarse.
No obstante, tras la
lucha incansable y la voluntad inquebrantable de Carl, nace un mutuo respeto y una admiración entre el aspirante al puesto buzo y su entrenador. Juntos emprenden una lucha para proteger su honor y sus vidas. Carl Brashear consigue aprobar y un puesto en la marine como buzo. Se gana el respeto de sus compañeros y se convierte en héroe nacional. Pero un accidente en el que pierde una pierna motiva a su superior para conseguir que se prejubile. Tras su recuperación y una prótesis que repone su pierna perdida, Billy Sunday le anima y le apoya en su lucha para ser readmitido, lo cual no está bien visto por su mayor opositor racista. Pero lo único que realmente les importa es recuperar y mantener su honor, lo único por lo que vale la pena luchar en la vida.