Woody Allen (“Misterioso Asesinato en Manhattan”, “Scoop”) vuelve a demostrar su talento en su nueva película, “Vicky Cristina
Barcelona”, una
comedia romántica diferente y original que atrapará a los espectadores al tiempo que les hará reír. El director y guionista, ganador de 3 Oscar y docenas de premios, parece acertar en todo lo que hace una vez más, al representar unas relaciones personales muy peculiares con un alto grado de verosimilitud.
La trama da comienzo con el viaje de vacaciones de verano que realizan Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson). El destino es Barcelona, pero acabarán aceptando una
propuesta un tanto indecente de un simpático pintor, Juan Antonio (Javier Bardem), todo un desconocido, de ir de fin de semana a Oviedo. Será este viaje el que suponga todo un punto y a parte en sus vidas. La primera, dudará acerca de si casarse con su prometido. La segunda, iniciará una relación estable con el artista llena de felicidad. Una felicidad que, contra todo pronóstico, aumentará con la llegada de la ex-mujer de Juan Antonio, María Elena (Penélope Cruz), a pesar de su inestabilidad emocional.
No hay más que ver a Javier Bardem (“No Es País Para Viejos”, “Mar Adentro”) o a Penélope Cruz (“Volver”, “Sahara”) para comprender en qué consiste una
interpretación magnífica. Los actores españoles desprenden naturalidad y realismo, resultando creíbles a más no poder. El público disfrutará de lo lindo con las agitadas discusiones entre sus respectivos personajes. Tal es así que dejan atrás a las otras dos protagonistas, Scarlett Johansson (“Scoop”, “La Isla”) y Rebecca Hall (“El Truco Final”, “Starter For 10”). No es que lo hagan mal, simplemente se ven superadas por la vorágine interpretativa de la pareja hispana.
Como pueden apreciar,
el sello de Woody Allen permanece en esta cinta. Vuelve a tomar una ciudad de prestigio internacional como localización de la historia. En filmes anteriores, se decantaba especialmente por Nueva York y Londres. También repite en cuanto a guión, al dedicarse nuevamente a representar unas relaciones amorosas cuando menos peculiares pero desde un punto de vista cómico. Y, por supuesto, vuelve a hacer uso de la música más tradicional. En esta ocasión, la guitarra española será el instrumento más relevante.
“Vicky Cristina Barcelona” es, por todo lo anterior,
otro gran filme del mítico realizador norteamericano. El paso del tiempo o las ceremonias de premios dirán si nos encontramos ante un clásico, porque lo cierto es que tiene todos los ingredientes para formar parte de ese abanico de cintas imprescindibles. Únicamente se le puede reprochar la escasez de música, ya que casi todas las escenas carecen de banda sonora. Por lo demás, es una película soberbia: diálogos ingeniosos, trama original, brillantes interpretaciones…