Los O´Connell vuelven a la carga por tercera vez en “La
Momia: La Tumba del Emperador Dragón”. Tras haber derrotado en dos
ocasiones a una temible
momia egipcia en “La Momia” (1999) y “El Regreso de la Momia” (2001), el intrépido arqueólogo Rick O´Connell (Brendan Fraser), acompañado por su esposa Evelyn (Maria Bello), su hijo Alex (Luke Ford) y su amigo Jonathan (John Hannah), entre otros aliados,
deberá hacer frente a una momia china: el Emperador Han (Jet Li).
Si bien no se puede decir que sea el colmo de la originalidad, al menos los guionistas han tenido la estupenda idea de trasladar la historia a China, abandonando la ambientación egipcia propia de las dos predecesoras. Además, han aprovechado al máximo todos los elementos característicos del mítico país: aparecen “Yetis”, también llamados “Hombres de las Nieves”, explosiones de fuegos artificiales y, por supuesto, artes marciales. Todo ello bajo
una historia de aventuras tan épica como típica, en la que los héroes han de localizar un valle perdido en las montañas antes de que lo hagan sus enemigos.
Desde las primeras escenas, o incluso viendo el trailer o la cartelera,
la imagen de Indiana Jones acudirá a la mente del espectador. Y es que desde la primera entrega, esta saga parece seguir los pasos del famoso arqueólogo creado por George Lucas y Steven Spielberg. Sin embargo, las diferencias son notables. “La Momia” tiene un mayor nivel de fantasía que aquella, haciendo un uso excesivo de los efectos especiales, sobre todo de los generados por ordenador. Carece, por tanto, de cualquier atisbo de realismo y apenas hay pausas entre una secuencia de riesgo y la siguiente. La trama avanza a pasos agigantados, dejando un tanto al margen a los personajes e incluso a la propia investigación arqueológica. También posee mucho más humor, aunque quizá esta tercera entrega sea la más seria y, hasta cierto punto, la más violenta de las tres. No obstante, sigue siendo una película apta para mayores de 7 años.
Uno de los cambios más llamativos ha sido el de la actriz protagonista. Maria Bello (“Chantaje”, “World Trade Center”) sustituye a Eva Weisz en el papel de esposa de Rick. Su interpretación no desmerece para nada a la de aquella, combinando la dosis justa de dramatismo y comicidad. Lo mismo se puede decir del resto del reparto, especialmente de Brendan Fraser (“Monkeybone”, “Looney Tunes: De Nuevo En Acción”), todo un experto en este tipo de personajes.
Otras novedades están presentes en la
banda sonora. No podía ser de otra forma: un nuevo compositor se ha encargado de ella, el popular Randy Edelman (“27 Vestidos”, “Daylight”), que viene a reemplazar a los no menos famosos Jerry Goldsmith y Alan Silvestri. La calidad de su trabajo es también muy elevada. Sin embargo, se le podría achacar la ausencia de un tema principal más reconocible, una canción instrumental que sonara cuando alguno de los protagonistas realiza una acción espectacular.
Poco más se puede añadir sobre “La Momia: La Tumba del Emperador Dragón”. Se podría definir como
la típica cinta de aventuras que ha sido debidamente modernizada por medio de las más avanzadas tecnologías informáticas. Trepidante como pocas, la película entretendrá a grandes y pequeños. No ganará ningún premio, pero de seguro que obtendrá una abultada recaudación. La historia se repite por tercera vez.