Viena, Venecia e Italia se enorgullecen de haber popularizado el café en Europa y han acuñado algunas formas de preparación
hoy conocidas en todo el mundo. De hecho, siguen siendo lugares de peregrinación el Café Florian y el Quadri en Venecia, el Pedrocchi en Padua, o el Greco de la via Condotti en Roma. En Italia, el espresso es más pequeño y más concentrado que en el resto de Europa. Si se prefiere más suave se debe pedir lungo. El macchiato es el conocido cortado y el latte va con leche. El capuchino es un café con crema batida espolvoreado con cacao.
Los italianos han exportado máquinas y utensilios para preparar el café, tanto en las casa como en los establecimientos públicos. En el siglo XVIII, España ya era uno de los países donde mejor se preparaba y uno de los principales productores coloniales. En ese entonces se cultivaba en la República Dominicana, Cuba, Puerto Rico, Guatemala, Costa Rica, Venezuela, Colombia y México.
Los cafés más afamados proceden de América Central y África. Brasil es el principal productor.