Facilitar la medicina y en algunos casos proporcionar material adecuado para que los propios enfermos puedan ayudarse, en
países que no se puede practicar la medicina por falta entre otras cosas de instrumental, es el objetivo de José Gomez-Marquez a quien este año le han otorgado el premio a la investigación humanitaria.
El MIT, un centro de excelencia en la investigación tecnológica, crea un laboratorio dedicado a la salud para este investigador hondureño de 32 años. En el se trabaja en proyectos para resolver muchos de los problemas que se plantean en el campo de la salud. Muchos de estos
inventos son comentados en la revista médica Lancet y se convierten en productos de masas, el Aerovax que es un sistema de vacunación muy sencillo con el que se inhala por la nariz la dosis de vacuna y de esta formase evita necesitar usar aguja, jeringuilla, frasquito y personal sanitario, es uno de estos productos. En algunos países en los que el personal sanitario y el instrumental basico son escasos o en algunas zonas inexistentes este tipo de productos pueden mejorar bastante las cosas.
Otros inventos de este estilo son un bastón para ciegos y posteriormente el Xout TB que es un sistema de seguimiento para el tratamiento de la tuberculosis.
Su idea es fabricar
productos baratos y que puedan ser reparados en los países a los que llegan.
Los prototipos que salen del MIT son corregidos por personal médico y luego se envían para ser probados en centros de colaboración que tienen en Nicaragua y Pakistan.
En su laboratorio del MIT de Boston conviven un banco de llaves, tuercas, alicates y juguetitos de plástico su idea es que interactuando con las diferentes disciplinas se pueden conseguir ideas muy fértiles y distinto enfoques.
Uno de los últimos inventos es una caja de herramientas que contiene diversas piezas “seis tipos de botiquines, señales vitales, diagnósticos químicos, microfluidos, telefonía celular, prótesis modulares y administración de las dosis" repletos de piezas para alguien que quiera inventar. En esos países les faltan materiales para poder realizar la creatividad y el ingenio que nace de la escasez y la necesidad, uno de los objetivos es que puedan crear su propio material sanitario.
Otras iniciativas para salvar vidas es una incubadora hecha con piezas de coche,(Kris Olson) o Philips que investiga en este campo tiene un Contador de Aire que es un aparato que sirve para detectar en menos de 60 segundos, la neumonía en niños y de que tipo es, ademas funciona con energía solar.
Jorge Whitesides profesor que es profesor en Havard, ha creado una prueba diagnóstica de papel; reacciona a la orina o a la sangre. En función del color de la reacción se valora que enfermedad es. Ademas de barato y sencillo en su uso es fácil de transportar.
Estas son algunas de las direcciones que vienen en el artículo:
T.R.www.technologyreview.com
http://globalhealthideas.org
www.water.org