Muchas veces se piensa que
llorar es signo de tristeza, o de frustación; pero tambien se llora ante un espectaculo de belleza,
cuando se tiene una alegria subliminal. Esto suena ilogico pero hoy en dia el
llorar significa manifestar una emoción que proviene de secretos escondidos en los más intimo del corazón. A veces el ser humano llora cuando recuerda los tiempo anteriores;dandose cuenta que la vida corre tan de prisa en la busqueda del progreso y no se goza plenamente de la dulzura de cada hora al lado de nuestros seres queridos. Las lágrimas inexplicables de la nostalgia nos enseña esa verdad si la utilizamos como estímulo para la reflexión. Por ejemplo: En un asilo de anciano les obsequiaron un cocacolada, todos los ancianos estaban felices, cuando a uno de ellos se le derramo una lagrima. La enfermera al verle se fue a los servicios a llorar. Al preguntarle ¿Por que lloraba? ella contesto: Que el hombre es tan frágil y la muerte ronda en torno suyo por eso hay que ser compasivo los unos con los otros. Sinembargo, siempre se trata de disimular nuestros sentimientos y se tiene miedo de demostrar el sentimentalismo. Las lágrimas vertidas haciendo demostrar los sentimientos, ayuda a limpiar el corazón de la amargura. El estudio del llanto se descubre que nunca se llora en completo estado de tensión ni de relajamiento, sino durante la transición de lo tenso a lo plácido. Cada día se acumulan pequeñas heridas inexpresadas por eso la belleza causa lágrimas mezcladas con alegría y tristeza. La colera, miedo e impresiones repentinas y la persona contiene el llanto provoca enfermedades y afecta la capacidad de pensar. Por esto no hay que reprimir los sentimientos.
Por tanto la verdadera sabiduria en las lagrimas tales como aflicción, recuerdo, compasión, placer estético, apreciación de grandeza o puzante alegría. Son expresiones profundas de necesidad:
la necesidad de amar y ser amado, la de librarnos del enojo y el odio, la de disolver disgustos y tensiones. Cuando nos permitimos llorar, en vez de frenar el impulso de hacerlo, contribuimos a la salud. Y a la sabiduría; porque en el estado de placidez física que proporcionan las lágrimas, los pensamientos fluyen libremente y traen intruiciones y conocimientos que se creyo tener al alcance.