Dar placer oral a tu propio
pene va a dejar de ser una practica de la que nadie habla. Al contrario, un hombre que realiza la autofelación y que no se avergüenza de admitir que es una maravilla en la excitación, la satisfacción para aquellos que no se asustan de intentar métodos rompedores de satisfacción sexual. Incluso si solo el 1% de los hombres tienen, estadísticamente, la ventaja del placer que ellos pueden obtener en una automamada hasta el orgasmo, hay técnicas que pueden mejorar las técnicas de sexo oral en su propio pene.
Lo primero, hemos de considerar los dos aspectos más importantes que nos llevarán indubitablemente a una aproximación exitosa a la autofelación. Uno de ellos viene dado por la longitud de tu pene, a mayor longitud mejor. Cuando el pene está bien rodeado por tu boca, el placer es incomparable, este es la sensación que realmente estás buscando cuando realizas una automamada. No hay duda, este es un ejemplo de tiempo bien invertido, con un “beneficio” registrado en la serie de orgasmos que obtendrás.
Sin embargo, si tu pene no es muy largo (más de 21,5-23 cm.) deberías intentar cumplir la otra condición: flexibilidad. Si no eres muy flexible por naturaleza (muy pocos hombres lo son) siempre puedes entrenar tu
espalda (esta es la parte del cuerpo que más a menudo impide el placentero contacto entre tu pene y tu boca), tus piernas y tu cuello. Si los entrenas bien, en un intervalo de tiempo relativamente corto (entre tres y cuatro meses para los más afortunados) tú lograrás la realización de la más impresionante y placentera de las automamadas.
El primer paso que deberías dar en tu camino hacia la autonomía en el sexo oral es un sencillo programa de estiramientos. Empieza haciendo ejercicios de estiramientos en las piernas, tenlas completamente extendidas, mientras te apoyas en la espalda, y entonces estírate hacia adelante, con tus brazos hacia adelante, tanto como puedas. No deberías
sentir dolor cuando realices el ejercicio, si siente dolor ¡Para! Deberías mantenerte en esta posición entre 5 y 8 segundos y entonces relaja. Haz este ejercicio entre 5 y 8 veces.
Ahora levántate: vas a estirar tu espalda y cuello, por encima de tu cabeza, poniendo tus manos juntas, estira tus dedos y dóblate hasta tocar tus pies, también trata de tocar el pecho con el cuello. Haz esto entre 5 y 8 veces. Estos son dos ejercicios básicos, pero puedes estar interesado en ejercicios complementarios que te mejorarán la
flexibilidad en menos tiempo.
Cuando hayas mejorado visiblemente tu flexibilidad, el único paso que te queda hasta lograr la autofelación es doblarte hasta lograr juntar tu
boca y tu pene. De hecho, el simple intento de doblarse hasta llegar al pene con la boca es la técnica más habitual de autofelación, a pesar de que es la más difícil para lograr una práctica satisfactoria.
Si embargo, hay caminos más sencillos para lograrlo. Tumbándote sobre tu espalda, poniendo tu cabeza por encima de tu cabeza, junto a esta, una pierna cada vez. Entonces rueda sobre tu espalda, hazlo con delicadeza, apoyado en una superficie confortable. Finalmente, simplemente acerca tu boca a tu pene, te llevará algún tiempo hasta que logres meter todo tu pene en tu boca, pero ya se sabe, la práctica hace la perfección. Si esta técnica no te sirve, puedes intentarlo tumbándote sobre tu espalda, y poniendo tus piernas junto a tu cabeza (de nuevo, hazlo gradualmente). Entonces, con las manos en el culo, simplemente empuja tu pene hacia adelante. Intenta controlar el movimiento con tus manos; has de encontrar un punto de apoyo, para no arriesgarte a rodar.
Por último, el auto felatio, es solo cosa de práctica y voluntad, Algunos de nosotros, que estamos dotados por naturaleza con la flexibilidad, no nos hemos de esforzar mucho hasta lograr la autonomía en las felaciones. Otros tendrán que hacer un mayor esfuerzo, pero el fin justifica el esfuerzo. Pajas, juguetes sexuales, y autofelaciones son el menú completo para una deliciosa experiencia de masturbación.
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