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Shvoong Principal>Medicina Y Salud>Epidemiología Y Salud Pública>Reseña de La diferencia entre tener un hijo varón o una hija mujer

La diferencia entre tener un hijo varón o una hija mujer

Reseña del Artículo Científico   por:marcelat     Autor : psicóloga argentina Gisela Sartori
ª
 
LA DIFERENCIA ENTRE TENER UN HIJO VARON
O UNA HIJA MUJER
 
Las diferencias entre tener un hijo varón o una hija mujer dependen de cada familia o pareja en particular. Pese a ello, es posible detectar y establecer algunas pautas generales, válidas para ambos casos.
 
Hay padres que esperan determinado sexo. “Si los padres son flexibles y abiertos al azar, o si son necios y cerrados, ese hijo va a ocupar un lugar como hijo no deseado y lo marcará para toda la vida”, explicó la psicóloga argentina Gisela Sartori.
 
“Es una tradición que la hija representa el compañerismo y el cuidado, mientras que el varón es el continuador del apellido y, por eso, muchas parejas intentan tener un varón para que la familia no desaparezca”, añadió.
 
Entre el nacimiento y los tres años, ambos sexos, se sienten inclinados hacia la madre como fuente de vida, alimento y cuidado permanente. Con el comienzo del jardín de infantes, la socialización y autonomía, la figura del padres se torna muy importante para las mujeres y los varones.
 
Complejo de Edipo
 
Luego viene la etapa de atracción hacia el sexo opuesto que son normales y desaparecen en la pubertad. Es la etapa de “enamoramiento” del varón con la mamá y de la nena con su padre. Aquí es decisiva la intervención del padre para apartar su mirada del objeto de amor prohibido y poner los límites.
 
Etapa de latencia
 
Coincide con la escuela primaria hasta la pubertad. Los chicos desplazan sus inquietudes hacia el estudio, los deportes, el arte, mientras que la sexualidad queda solapada.
 
Es la época de celebrar de cumpleaños por separado y de apartarse del otro sexo.
 
Después, cuando la revolución hormonal estalla, ambos sexos reclaman libertad pero les cuesta afrontar responsabilidades. Es la famosa “edad del pavo”, donde los varones muestran simultáneamente atracción y desprecio por las chicas, mientras que éstas se apartan de ellos por considerarlos “infantiles”.
 
Pegar el estirón
 
El desarrollo puberal de la mujer adviene antes que el del hombre, al igual que el “pico de crecimiento o estirón” que ocurre en las mujeres hasta casi un año antes que en los chicos.
 
Adolescencia
 
Muchas madres se quejan de lo poco que colaboran sus maridos para el cuidado de la hija, mientras que consienten al hijo varón hasta en mínimos caprichos. Así, suele darse, que ambos padres intenten frenar la iniciación sexual de la hija, pero a la vez comenten el “éxito” que tiene el nene con las chicas.
 
Esto redunda en que los varones no sean conscientes de las precauciones en materia de anticoncepción y enfermedades de transmisión sexual; resultando ésta una etapa en que el padre debe acompañar al varón y la madre a su hija en el rol de mujer.
 
Nunca es prudente exigirle al hijo varón que cuide a su hermana porque no está listo para asumir responsabilidades y los padres no deben delegarlas.
 
Divorcio
 
Hasta aproximadamente los doce años es preferible que los hijos –en especial las mujeres- convivan con su madre; posteriormente, se les puede plantear una opción.
 
El varón en lugar del padre
 
Un grave error en el que incurren algunas madres es ubicar a su hijo como el hombre de la casa, ya que desliga ese compromiso al padre, por debilidad, ausencia u otro motivo. Lo coloca al chico en un lugar equivocado porque en la familia es el hijo, “no su hombre”.
 
Los hijos únicos
 
En principio, parecen privilegiados, no compiten  con otros por el amor de sus padres. Pero, advierte la psicóloga argentina Mariana Nolé, “esto vale también para el desamor, la falta de cuidado y las fallas de los padres”. Tener hermanos es un alivio, ya sea en el exceso de amor o de obligaciones, porque permite compartir lo bueno y lo malo, aún de adultos. Además, “crecer con pares enriquece y crea un amor que merece ser vivido”, argumenta la especialista.
 
Cuando hay un solo progenitor
 
Si no hay con quien compartir responsabilidades sobre las constantes decisiones diarias, en lo posible, quien tiene a cargo a sus hijos, debe recurrir a la colaboración de su entorno.
 
Viudos
 
Cuanto mejor fue la relación de los hijos antes del fallecimiento, mejor se podrá transmitir la imagen del padre o madre fallecidos. Fotos, relatos y alusiones al papá o a la mamá que ya no está, si bien no suple su presencia concreta, mantiene una estructura sólida en los menores.
 
Madre soltera
 
Es decisivo que encuentre un modelo de hombre tanto para hijos varones como mujeres: un padrino, un hermano, un profesor e incluso un terapeuta. Hay que evitar el riesgo de “ser hombre y mujer a la vez” porque puede acarrear conflictos en los chicos.
 
Aclaraciones
 
Así como tener a ambos padres en casa no es garantía de felicidad, el hecho de criar a un hijo único tampoco es sinónimo de patología futura.
 
En todos los casos: el amor, la contención y la capacidad de poner límites, son los elementos fundamentales. 
 
Publicado el: 17 enero, 2010   
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