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Síntesis y críticas breves

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Shvoong Principal>Medicina Y Salud>Epidemiología Y Salud Pública>Derrame cerebral: causas, riesgos controlables, rehabilitación

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Derrame cerebral: causas, riesgos controlables, rehabilitación

DERRAME CEREBRAL: CAUSAS, FACTORES DE RIESGO CONTROLABLES, REHABILITACION
La apoplejía o derrame cerebral es un
daño provocado por la interrupción del suministro de sangre al cerebro.
Causas
Trombosis: Estrechamiento progresivo de una arteria del cerebro o el cuello, por lo general debido a la acumulación de colesterol y depósitos grasos. Un 60% de los casos se deben a este motivo.
Embolia: Bloqueo de una arteria del cerebro o del cuello por un coágulo o "émbolo". Los coágulos suelen formarse en el corazón y se trasladan al cerebro, o pueden ser pequeños desprendimientos de los depósitos grasos que revisten las arterias. Originan el 20% de los derrames.
Hemorragia: Ruptura de una arteria del cerebro o de la superficie cerebral. Resulta por un aneurisma (una zona fina y débil de la pared arterial) o una malformación congénita del sistema circulatorio cerebral. Las hemorragias ocurren dentro del propio cerebro o en el espacio que media entre el cerebro y la membrana protectora exterior. Significa el 20% de todos los derrames.
Síntomas y alertas
Algunos derrames son precedidos por señales de alerta denominados accidentes isquémicos transitorios (TIA), que ocasionan la interrupción transitoria del flujo sanguíneo dentro del cerebro o en el acceso al cerebro. Entre los TIA, las señales de alerta son:
-pérdida de sensibilidad, debilidad o parálisis del rostro, brazo o pierna, especialmente en un solo lado del cuerpo;
-súbita aparición de visión nublada o reducida en uno o dos ojos;
-dificultad para hablar o para comprender frases sencillas;
-falta de equilibrio, mareo o pérdida de la coordinación que se combinan con otros signos de alerta.
-fuerte dolor de cabeza, localizado y sin explicación aparente, de aparición repentina.
Estos síntomas indican la necesidad de atención médica de urgencia.
Efectos
Los derrames en el hemisferio izquierdo del cerebro pueden afectar a la comunicación y la memoria, así como a los movimientos del lado derecho del cuerpo.
Los que se suceden en el hemisferio derecho pueden dañar las capacidades espaciales y de percepción y los movimientos del lado izquierdo del cuerpo.
Las apoplejías de gran amplitud (que perjudican a un volumen significativo de tejidos cerebrales) incrementan su gravedad.
Lesiones en sobrevivientes:
-parálisis :es común en el lado opuesto al hemisferio en que se produjo el derrame, incluidos el rostro y la boca, con dificultades para deglutir;
-problemas de visión: falta de enfoque de la vista, trastornos de la visión periférica o debilidad de la vista en uno de los ojos;
-trastornos de la comunicación: inconvenientes del habla, la comprensión, la lectura y la escritura;
-labilidad emocional: llanto, risa que no guardan relación con el verdadero estado emocional del paciente;
-depresión: una reacción natural que se origina por causas fisiológicas y psicológicas y la amplitud del derrame.
Tratamiento
Exige una inmediata hospitalización. Se ha descubierto recientemente que el daño cerebral puede extenderse mucho más allá de la zona directamente afectada por la apoplejía y agravarse en las primeras 24 horas. Los médicos intentan proteger al cerebro con fármacos administrados en las primeras seis horas posteriores al derrame.
La rehabilitación se inicia una vez que se estabiliza el estado del superviviente del derrame y se compruebe que se ha detenido el deterioro neurológico. Se destina a la recuperación de: el movimiento; el equilibrio; la percepción del espacio y del cuerpo; el control de esfínteres; el lenguaje, y nuevos métodos de adaptación psicológica y emocional. Los programas de rehabilitación exigen la coordinación de muchos profesionales de la salud.
Factores de riesgo
Controlables: el 50% de los derrames cerebrales se evitan mediante la atención médica y cambios sencillos en el estilo de vida.
Hipertensión: bajar la presión arterial aparta entre dos y seis veces el peligro de derrames.
Fibrilación auricular: el tratamiento de la fibrilación auricular ( ritmo cardíaco irregular, rápido e impredecible), disminuye entre cuatro y seis veces la apoplejía.
Fumar: este hábito eleva al doble el riesgo.
Alto nivel de colesterol y exceso de peso: Ayuda un nivel de colesterol de 200 o menos para que no se deposite en las arterias.
Descender de peso contribuye al mejor funcionamiento circulatorio.
Incontrolables:
Edad: el riesgo se duplica cada diez años después de los 55 años.
Sexo: Los hombres son más proclives ligeramente a las mujeres.
Antecedentes familiares: señalan un mayor riesgo.
Diabetes: incrementa el riesgo.
También los derrames se relacionan con el elevado consumo de alcohol, el alto número de glóbulos rojos y el consumo de píldoras anticonceptivas con alto contenido de estrógenos por mujeres fumadoras, mayores de 30 años de edad.
Derrames cerebrales recurrentes
La historia personal de derrames cerebrales puede incrementar en diez veces el riesgo de una nueva apoplejía que se controla con medicación.
Publicado el: octubre 13, 2009
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