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La manía ocasiona excesiva actividad física y euforia extrema
LA MANIA OCASIONA EXCESIVA ACTIVIDAD FÍSICA Y EUFORIA EXTREMA
La manía se caracteriza por una excesiva actividad
física y euforia extrema, que son muy desproporcionados en relación a cualquier acontecimiento positivo. La hipomanía (anormalidad del humor e irritabilidad) es una forma leve de este trastorno.
Una depresión sin episodios maníacos es un trastorno unipolar; la manía, frecuentemente, forma parte de una enfermedad maniacodepresiva (trastorno bipolar).
Las pocas personas que parecen ser sólo maníaticas pueden tener episodios depresivos leves o limitados en el tiempo.
Mientras que se acude al médico cuando se experimenta una tristeza intensa y prolongada, la euforia no acostumbra ser motivo de consulta (ya que la gente con manía no es consciente de que haya un problema en su estado mental o en su comportamiento).
Síntomas y diagnóstico
Los síntomas se desarrollan de forma rápida en unos pocos días. En las fases precoces (leves) de la manía, la persona se siente mejor, aparece más alegre, rejuvenecida y con más energías. Se muestra eufórica, aunque puede estar irritable, reservada u hostil. Está convencida de que se encuentra muy bien. Su ausencia de reparos, junto con una enorme capacidad de actuación, hacen que se vuelva impaciente, intrusiva, entrometida e irritable, con tendencia a la agresión.
La actividad mental se acelera (fuga de ideas).Se distrae muy fácil y de manera constante y en una conversación cambia de tema o intenta abordar otro nuevo. Puede tener la falsa convicción de riqueza personal, poder, inventiva y genio y asumir de forma temporal identidades grandiosas, creyendo a veces que es Dios.
Llega a creer que está siendo ayudada o perseguida por otras, o tiene alucinaciones (oye y ve cosas que no existen). Disminuye su necesidad de sueño. Se implica en varias actividades de modo inagotable, excesivo e impulsivo (como intento de negocios arriesgados, visitar casas de juego o conductas sexuales peligrosas) sin reconocer los peligros.
En casos extremos, alcanza una especie de agitación sin sentido y pierde peso por la exigencia física y mental a la que se somete.Entonces, se requiere tratamiento inmediato, porque puede fallecer de agotamiento físico. Suele indicarse la hospitalización para proteger al enfermo y su familia de la ruina por un comportamiento económico o sexual desaforado.
Tratamiento
Un fármaco, el litio, puede reducir los síntomas; se administra con otro fármaco, como el haropelidol para controlar la excitación del pensamiento y de la actividad, combinándose con benzodiacepina para evitar efectos secundarios.
Enfermedad maniacodepresiva
También llamada trastorno bipolar, es una situación en la cual los períodos de depresión alternan con episodios de manía o de algún grado menor de excitación.
Afecta a algo menos del 2 por ciento de la población. Se piensa que es hereditaria, aunque se desconoce el defecto genético exacto. Daña por igual a hombres y mujeres y habitualmente comienza entre los 10 y los 40 años.
• Síntomas y diagnóstico
Comienza con depresión y presenta por lo menos un período de manía en algún momento. La depresión dura generalmente de tres a seis meses.
En la forma más grave de la enfermedad(trastorno bipolar de tipo I), la depresión alterna con manía intensa;en la menos grave, (trastorno bipolar de tipo II), episodios depresivos de corta duración alternan con hipomanía. Los síntomas del trastorno bipolar de tipo II a menudo vuelven a aparecer en ciertas estaciones del año; por ejemplo, la depresión ocurre en el otoño y en el invierno y la euforia menor ocurre en la primavera o el verano.
Pronóstico y tratamiento
Las incidencias de manía o hipomanía en la enfermedad maniacodepresiva pueden ser tratadas como la manía aguda. Los episodios depresivos se tratan igual que la depresión. No obstante, los antidepresivos pueden provocar cambios de depresión a hipomanía o manía y, a veces, producen cambios rápidos de ciclo entre las dos situaciones. Por lo tanto, los fármacos se usan durante cortos períodos y sus efectos sobre el humor son controlados con mucho cuidado.
Los antidepresivos menos propensos a causar variaciones en el humor son el bupropión y los inhibidores de la monoaminooxidasa. Idealmente, a casi todos los que padecen un trastorno maniacodepresivo, se les administra fármacos estabilizantes del humor, como el litio o un anticonvulsionante.
El litio reduce la tendencia a cambios extremos del humor en alrededor del 70%. El médico controla los valores sanguíneos de litio. Los posibles efectos secundarios del litio incluyen temblores, contracturas musculares, náuseas, vómitos, diarrea, sensación de sed, incremento del volumen de orina y aumento de peso; empeora el acné y la psoriasis y disminuye las concentraciones sanguíneas de hormonas toroideas.
Durante los últimos años se han desarrollado nuevos tratamientos farmacológicos. Éstos incluyen carbamacepina y divalproato. La carbamacepina puede causar una disminución preocupante del número de glóbulos rojos y de leucocitos, y el divalproato damnificar el hígado (sobre todo en los niños). Estos problemas ocurren raramente, cuando existe una cuidadosa supervisión médica.
La psicoterapia se recomienda frecuentemente para aquellos que toman fármacos estabilizantes del humor, sobre todo para ayudarles a continuar con el tratamiento. Algunas personas que toman litio se sienten menos alerta, menos creativas y con menos control sobre las cosas que en condiciones habituales. Sin embargo, la disminución real de creatividad es poco frecuente.La terapia de grupo se usa para ayudar a las personas y a sus cónyuges, o a sus familiares, a comprender la enfermedad y a afrontarla en mejores condiciones.
Publicado el: junio 20, 2009
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