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Síntesis y críticas breves

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Diferencias de la alimentación según la edad

por : marcelat    

Autor : Marcela Toso
DIFERENCIAS DE LA ALIMENTACIÓN SEGÚN LA EDAD
Entre las personas con sobrepeso y obesidad se observan dos patrones
alimentarios: los más jóvenes optan por el tipo de alimentación “occidental”, que podría ser la causa del aumento de peso, mientras que en los mayores predomina el modo de alimentación “mediterránea” A pesar de sus efectos beneficiosos en la salud, este último patrón, no evita que los individuos obesos obtengan más peso.
Durante las últimas décadas las condiciones nutricionales se han modificado sustancialmente en todos los grupos etarios y en ambos sexos. La migración masiva de la población de las zonas rurales a las ciudades determinó, entre otros cambios, la modificación de los costumbres alimentarias hacia los hábitos occidentales tradicionales. Este proceso, que incluye comidas rápidas, gaseosas, dulces y un incremento del consumo de carnes, determinó la aparición de un incremento en la prevalencia de la obesidad.
En algunos estudios se comprobó que la inclusión en la dieta de frutas, verduras y otros alimentos ricos en fibra son de mayor aceptación en la población de edad media y avanzada; en tanto, los más jóvenes muestran mayor adhesión a la alimentación occidental.
No se conocen con claridad los factores alimentarios involucrados en el incremento de la obesidad en la población añosa de la región del mar Meditárreneo; a su vez, tampoco resulta claro si la creciente frecuencia de obesidad en los adultos jóvenes de la misma región es producto de la occidentalización de sus comidas.
Se hizo una investigación en Italia para averiguar los hábitos alimentarios de gente con sobrepeso u obesidad, poniendo énfasis en las potenciales diferencias entre personas de menor y mayor edad. El estudio incluyó a 395 participantes, en quienes se evaluaron patrones alimentarios, parámetros antropométricos, inicio de la obesidad, peso anterior y datos demográficos en función de su edad.
El valor de índice de masa corporal (IMC) en los hombres fue de 36.6 kg/m2, mientras que en las mujeres se registró 34.0 kg/m2. Todos los participantes manifestaron que su peso actual representaba el máximo alcanzado en su vida; en todos los casos informaron haber ganado peso durante los seis a nueve meses previos al estudio, sin haber cambiado sus costumbres nutricionales.
En los individuos más jóvenes, la obesidad se inició entre los 15 y 18 años de edad; en los de mayor edad se produjo un incremento anormal del peso aproximadamente a los 50 años.
Todas las personas mayores adujeron consumir cereales dos o tres veces por día. Las frutas y verduras eran consumidas diariamente (en general, de dos a tres veces por día), con excepción de los más jóvenes de ambos sexos. Los dulces como tortas, helados, chocolates, galletas, mermeladas y bebidas azucaradas fueron consumidos en forma diaria por los más jóvenes pero no por los mayores.
La frecuencia de alimentarse con pescado fue significativamente superior en la gente de mediana y avanzada edad. El tipo de pescado también varió; los más jovenes comían atún enlatado y crustáceos, y los individuos de mayor edad comian pescado con bajo contenido graso como bacalao, merluza y trucha.
Los hombres más jóvenes demostraron ser más consumidores de carne, en particular rojas. La relación entre el consumo de carne blanca y roja fue de 0.1 en los hombres de mayor edad y de 0.6 en los hombres y mujeres de 65 años en adelante.
Las mujeres resultaron ser las que más bebían leche y comian queso, más aún se registró este hábito en las de mediana edad. Las mujeres de todas las edades y los hombres de mayor edad prefirieron productos descremados, no así los hombres jóvenes que optaron por la leche y el queso enteros.
La población de más edad consumió una cantidad importante de huevos, al igual que tenía incorporado en sus costumbres beber vino durante las comidas.
Entre las personas con sobrepeso u obesidad residentes en la región del mar Mediterraneo, los más jóvenes adoptaron hábitos alimentarios de tipo occidental; en los mayores se comprobó una dieta mediterranea. En este último grupo el aumento de peso podria atribuirse al consumo regular de queso, porciones importantes de carbohidratos complejos y cantidades moderadas de alcohol. Además, en estos individuos deben considerarse sus antecedentes de tabaquismo y sedentarismo.
Publicado el: junio 14, 2009
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