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Síntesis y críticas breves

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Cambios de voz y ronquera

por : marcelat    

Autor : Marcela Toso
CAMBIOS DE VOZ Y RONQUERA
La voz es un tema de investigación actual en el campo de la otorrinolaringología. Sin
embargo, no hay estudios basados en hallazgos científicos que se centren en el diagnóstico y tratamiento de la disfonía, según la especialista Mette Pedersen del Medical Centre de Copenhague, Dinamarca. Remarca especialmente que no existen estudios sobre la disfonía de causa no orgánica (con tumefacción leve de las cuerdas vocales, o sin ella).
Como positivo, reconoce que se logró una mejor definición de las infecciones, alergia, reflujo e irritantes ambientales relacionados con la laringe, al igual que la diferenciación entre el entrenamiento y las características de las mucosas. Advirtió que se encontró que la disfunción es principalmente una consecuencia y no se debe al curso de la disfonía.
La ronquera, o disfonía, es la dificultad para producir sonidos al tratar de hablar, o un cambio en el tono o calidad de la voz, la cual puede sonar débil, excesivamente velada, chillona o ronca.
Por lo general, la ronquera se atribuye a un problema en las cuerdas vocales y la mayoría de los casos están asociados con inflamación de la laringe ( laringitis).
También puede tornarse persistente (por semanas o meses) y ser causada por una variedad de problemas que van desde triviales hasta peligrosos.
Causas comunes de la ronquera:
• Laringitis (inflamación de la laringe).
• Uso excesivo de la voz (gritar o cantar).
• Alergias (hipersensibilidad a una particular sustancia que, si se inhala, ingiere o se toca, produce unos síntomas característicos).
• Inhalación de sustancias irritantes.
• Consumo excesivo de alcohol o tabaco.
• Tos (puede ser producida por alergias o por algunas enfermedades como la bronquitis).
• En los niños, llanto excesivo o prolongado.
• Enfermedad viral.
• Reflujo gástrico (ácido estomacal que irrita la laringe).
Otras causas:
• Fumar y beber en exceso, en especial si se combinan ambos hábitos.
• Debilidad generalizada causada por otras enfermedades.
• Amigdalitis (inflamación de una amígdala o ambas).
• Ingestión de líquidos cáusticos (corrosivos).
• Cuerpo extraño en el esófago o la tráquea.
• Mononucleosis infecciosa (fiebre glandular).
• Goteo retronasal (secreción).
• Nódulos o parálisis de las cuerdas vocales (posoperatoria).
• Broncoscopia u otros exámenes (temporal).
• Pubertad
• Cáncer de la laringe.
Cuidados en el hogar
La ronquera puede ser aguda o crónica, pero el tratamiento es el mismo en la mayoría de los casos.
El reposo y el tiempo son en realidad la única forma de curar la ronquera que no está asociada con otros síntomas. El hecho de llorar, gritar, hablar o cantar en exceso tendrán como único efecto el empeoramiento del problema. Se debe tener paciencia, dado que el proceso de curación puede tomar varios días. Es recomendable no hablar, a menos que sea estrictamente necesario, y evitar susurrar, dado que puede causar más tensión en las cuerdas vocales que el hecho de hablar.
Las gárgaras no tienen ningún efecto terapéutico en las cuerdas vocales. Se deben evitar los descongestionantes porque resecan las cuerdas vocales y prolongan la irritación. Hay que reducir o dejar el consumo de tabaco.
La humidificación del aire con un vaporizador o la ingestión de líquidos puede proporcionar algún alivio.
Se deben tratar otros trastornos subyacentes como bronquitis, alergias, laringitis o alcoholismo.
Hay que consultar al médico cuando:
• Existe dificultad para respirar o deglutir junto con la ronquera.
• Si en especial un niño, junto con la disifonía, también babea.
• Si la ronquera se presenta en un niño menor de tres meses de edad.
• Siempre que la ronquera haya persistido por más de una semana en un niño o más de dos semanas en un adulto.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico:
Algunos de los exámenes médicos que se realizan son:
• Conteo sanguíneo completo, o fórmula leucocitaria.
• Examen de la garganta con un espejo pequeño.
• Tomografía axial computarizada o radiografía del cuello.
• Laringoscopia (visualización de la laringe con laringoscopio)
• Cultivo de muestra faríngea.
Publicado el: mayo 14, 2009
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