APITERAPIA: ABEJAS SANADORAS Curar enfermedades por medio del
veneno de abeja puede parecer extraño, pero una
posibilidad real
gracias a la apiterapia. Un tratamiento regenerador y
energizante.
Reumatismos y otras dolencias eran aliviadas hace siglos con veneno de
abejas. La apiterapia ha tenido muy buenos resultados para el
tratamiento de esclerosis múltiple, artritis de manos y rodillas y
dolores lumbares. También para tratar el asma, problemas circulatorios,
cáncer y sida. Esto se debe a que el organismo reacciona positivamente
frente al veneno. Conocido como apitoxina, el actúa como un efectivo
anticoagulante, analgésico, antiiflamatorio y activador del sistema
inmunológico. Un poco de valentía Uno de los principales requisitos
para su aplicación es ser valiente para recibir la picada del aguijón
de la abeja y descartar la alergia a su veneno, para lo cual se realiza
un test de tolerancia. Se inicia el tratamiento con una microdosis, es
decir, el aguijón permanece en la piel del paciente entre uno y dos
segundos. Luego se va aumentando la cantidad de acuerdo a la evolución.
La duración del tratamiento dependerá del grado de avance de la
enfermedad. En general, se realiza una sesión semanal, y en patologías
como artritis de manos puede durar alrededor de dos meses, después de
los cuales se logra recuperar la movilidad. El veneno es muy
energizante y ayuda a que la persona pueda tener una mejor calidad de
vida. Además, se recomienda el consumo de otros productos derivados de
las abejas, como la miel y el propóleo, que también pueden traerle
numerosos beneficios a su salud. Extracto sacado de la revista
ChileMayor, revista de La Caja Compensación de los Héroes ESCRITA POR
ELIZABETH YEVENES, San Pedro de la Paz, 17/05/2007