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Consecuencias neurobiológicas del estrés temprano y el maltrato infant
Consecuencias neurobiológicas del estrés temprano y el maltrato infantil
bold; ">(M. Teicher, 2003)
La secuela neurobiológica del estrés temprano puede jugar un rol importante en la emergencia de desórdenes psiquiátricos durante el
desarrollo. La exposición temprana al estrés programa al individuo para presentar una realzada respuesta al estrés. Éste también afecta importantes procesos del desarrollo como la neurogenesis, la sobreproducción sináptica y la poda, y la mielinización durante periodos sensibles específicos.
El
maltrato infantil promueve una vía alternativa de desarrollo neuronal, que puede realzar la emergencia de enfermedades psiquiátricas y comportamiento disfuncional. En este artículo se examinan las consecuencias neurobiológicas. También se plantea la hipótesis de que el estrés temprano da señales al cerebro naciente para que éste se desarrolle en una vía alternativa, adaptándose para sobrevivir y reproducirse en un mundo malévolo y lleno de estrés.
Las regiones del cerebro particularmente vulnerables a las experiencias estresantes tempranas tienen una o más de las siguientes características: desarrollo postnatal prolongado, alta densidad de receptores de glucocorticoides y algún nivel de neurogénesis postnatal. Ej: Hipocampo, Amígdala.
Inicialmente se planteaba que el estrés temprano evocaba una cascada de efectos neurohumorales y de neurotransmisión que producían alteraciones dañinas perdurables en la estructura y función cerebrales. Con esta perspectiva se veía al estrés simplemente como un agente tóxico que interfería con la progresión normal del estrés, cediendo a un algo alterado y dañado cerebro.
Actualmente se está reevaluando esta visión y se postula que estas alteraciones en el desarrollo neuronal representan una vía del desarrollo adaptativa y alterna. Si un individuo nace en un mundo malévolo y cargado de estrés, las manifestaciones de la experiencia temprana de estrés en el desarrollo posterior pueden servir a un motivo adaptativo, permitiendo al individuo movilizar respuestas intensas de lucha – huída o reaccionar agresivamente al desafío. Por otro lado, estas alteraciones no son óptimas para el éxito en la sobrevivencia y reproducción en un ambiente más bien benigno.
En suma, la exposición a estresores significantes durante un período sensible del desarrollo causa que el cerebro se desarrolle a lo largo de una vía responsiva al estrés. Luego se hipotetiza acerca de que la exposición a corticosteroides es un factor crucial en organizar al cerebro para desarrollarse de esta manera.
La negligencia postnatal u otros maltratos lleva a provocar una cascada de respuestas al estrés que organiza al cerebro para desarrollarse en una vía específica seleccionada para facilitar el éxito reproductivo y la supervivencia en un mundo de deprivación y conflicto. Sin embargo, esta vía está asociada con un riesgo creciente de desarrollar serios desórdenes médicos y psiquiátricos y es innecesaria y mal adaptativa en ambientes más bien benignos.