Entrar en la
sorprendente capacidad del cerebro humano para crear “instrumentos de engaño” que vulneren el patrón de comportamiento
original sería tamaña labor para quien se sienta tentado a entrar al entramado de una persona con desórdenes mentales. Analizar las posibles causas, me referiría en este trabajo, “al desorden bipolar”, una de las variantes depresivas con más aristas, confundiendo al principio, pues adopta muchas formas, y cual camaleón cambia de color según las circunstancias que rodeen al paciente. Analizar el caso de esta muchachita estrella de la canción, Britney Spears nos ayuda a ilustrar los diferentes cambios de humor por los cuales pasan los enfermos bipolares. Estrella de la canción desde niña; padres con formación religiosa; modelo para la juventud; por supuesto, la
sorprendente capacidad para crear, indiscutible virtud de los bipolares en el período de la “manía”, hacía de Britney el punto central y el modelo a seguir; pero el poco juicio, la vulnerabilidad emocional y la “nula”capacidad para enfrentarse a los problemas diarios la complicaron. Cayó en lo diametralmente opuesto a la mania, una forma de “depresión maligna”que raya en la locura y que puede lanzar al enfermo a estados impensables. Me dio mucha tristeza ver a esa niña presentarse a los premios Mtv. haciendo el ridículo y dando muchas más razones para que le quiten los hijos; noches de locura con Paris Hilton y Lindsay Lohan la dejaron mal parada a ella. La foto aquella famosa donde aparece rapada y con una cara de demonia, contrastarla con aquella carita juvenil y fresca de sus comienzos, es el signo característico de los enfermos bipolares, la diametralidad en las facetas.