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La eficacia de la oración
En EEUU fue realizado un estudio sobre 990 pacientes
con afecciones coronarias. Se logró demostrar, mediante el mismo, que la oración no sólo es buena, sino que realmente es eficaz en el proceso de curación de la enfermedad. No obstante, los médicos desean encontrar una explicación científica a este fenómeno, y no la hallan.
Este experimento tuvo lugar en un hospital de Kansas City y los resultados fueron publicados en una importante revista de la Asociación Médica de Estados Unidos. En el proceso de esta experiencia se trabajó con 990 pacientes que ingresaron a unidad coronaria durante doce meses. Los médicos separaron a los mismos en 2 grupos. Un grupo recibió la asistencia médica habitual y nada más. Al otro grupo, en cambio, se le agregó el efecto de la oración intercesora.
Los intercesores voluntarios, 75 personas, oraron cuatro veces al día durante 28 días. Ninguno de ellos conocía a los pacientes y los pacientes no estaban enterados de que había un grupo, que con su oración intercesora, estaba obrando espiritualmente a su favor.
Durante toda esta experiencia, los cardiólogos que atendían a los pacientes, elaboraron una planilla de control donde figuraban los tratamientos e intervenciones que requirieron cada uno de los 990. Al finalizar todo el estudio, pudo comprobarse que el grupo de pacientes que fue afectado por las oraciones intercesoras tuvo menos intervenciones médicas que el otro grupo que no gozó del invalorable beneficio espiritual.
¿Cuál es el secreto?... El poder benéfico de la oración de fe al Dador de la Vida. El conoce al dedillo cómo estamos hechos, como que El nos formó. Esto no significa desmerecer el loable trabajo de los médicos. Significa que fe y ciencia bien pueden ir de la mano y lograr resultados sorprendentes en las personas. Cuando el ser humano logra colocar a Dios en su lugar, todo lo demás se acomoda maravillosamente bien. Es cuestión de que extendamos un poco más seguido las manos hacia el cielo. Y yo diría que sería muchísimo mejor no esperar a tener una insuficiencia coronaria para hacerlo. ¿No le parece?
Publicado el: diciembre 23, 2007
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