El secreto de la belleza exterior tiene
origen interno. No existe buena apariencia comiendo
mal. Y esto significa
buena calidad de alimentos. Aunque queramos
tapar con maquillaje y que hagamos tratamientos con excelentes productos de belleza, una dietabasada en hamburguesas comerciales, papas fritas, bebidas artificiales y postres químicos
no es índice de una buena salud. Si para que los
animales estén sanos se les da
alimento balanceado, o sea el que tiene el equilibrio justo de sus componentes, ¿
por qué ha de ser
diferente con el ser humano? Y si además agregamos cigarrillo y estrés, no existe cirugía que pueda poner belleza donde no la hay, simplemente porque falta salud.
La piel de una persona sana siempre es rosada, sea la persona blanca o de piel oscura. La
sangre sana da
buen color y mantiene la
piel hidratada, suave y
alimentada. Incluso mentalmente estas personas están más despiertas y con más energía. El régimen inadecuado puede producir anemia con su aspecto pálido y agrisado en la piel.
A una
piel áspera, es probable que le
falte vitamina A. Cuando hay
acné, conviene ingerirla en cantidad, agregando
hierro,
yodo, vitamina
C y las del grupo
B. La falta de algunas de este grupo puede originar problemas circulatorios, oleosidad en piel y cabello, eczemas, etc. También conviene
incorporar diariamente 2 cucharadas de
levadura de cerveza, riquísima en vitamina B.
Para
mantener el cabello sano es imprescindible ingerir
proteínas, pues el cabello está hecho de ellas. La
falta de vitamina A lo vuelve
áspero y
enredado. La
caída puede producirse por
falta de vitamina
B,
hierro,
cobre y
yodo.
Para un
cabello atractivo y
vital es aconsejable consumir
levadura de cerveza,
hígado (hierro)y
germen de trigo (hierro y vitamina E). También son fundamentales: el
yogur casero, que es puro, libre de conservantes y otros aditivos (rico en el grupo B),
melaza (hierro y calcio) y
algas (ricas en yodo).
Los beneficios de la
vitamina A para la vista son conocidos. La sangre, que debe recibir vitamina A de los alimentos que ingerimos, la lleva a los ojos. Su
falta puede producir
hipersensibilidad a la luz,
fatiga visual,
mala visión nocturna e infecciones en caso extremo. La dosis diaria para el adulto es de 10.000 a 30.000 unidades. Quien permanece mucho frente a la computadora debe consumir lo máximo recomendable.
La tensión nerviosa, síntoma de salud deficiente, puede provocar
trastornos en la vista. Es importantísimo consumir suficiente
calcio y vitamina
D para mantener los
tejidos nervioso y muscular relajados. Cuando
falta vitamina
C y
riboflavina (del grupo B) pueden producirse
cataratas.
El
aspecto de la
dentadura y el
desarrollo óseo están ligados a la alimentación que recibimos en la
etapa de crecimiento. El
estado posterior de los dientes
depende del cuidado diario. Con un buen régimen los dientes y mandíbulas se fortalecen con el paso de los años.
Para
combatir las caries son necesarias 1.000 unidades diarias de vitamina
D y
calcio. La
leche y sus derivados nos proveen éste último. Para los adultos
lo más indicado es el
yogur. Las vitaminas del complejo
B también intervienen en la prevención. El mayor
veneno es el
azúcar refinado y los
productos que lo contienen: caramelos, bebidas dulces, goma de mascar, etc.
En cuanto a
las encías, no pueden estar sanas si falta vitamina
C. Un indicio de ésto es cuando sangran. Un vaso de
jugo de cítricos a la mañana es excelente para mantener su salud. También es importante la vitamina
A y el
hierro para prevenir la anemia que les da un aspecto pálido y deslucido. Las
encías sanas son
rosadas y brillantes.
“...Aunque la mona se vista de seda...
mona queda”. Verdaderamente, un vestuario elegante y de excelente confección, no luce en un cuerpo encorvado, con pecho hundido, o con un abdomen que sobresale aunque se sea delgado. Son
3 las
razones fundamentales por las que se observan
malas posturas :
régimen deficiente,
vida emocional alterada y falta de
ejercicio corporal adecuado.
Los músculos están formados por
proteínas. Hay que
consumirlas para mantenerlos sanos. Los adultos deben ingerir unos 100 gr diarios, de los cuales 80 serán de origen animal (carne, huevos, queso, yogur). Todas las
vitaminas y minerales, especialmente yodo, potasio, calcio, fósforo, vitamina D y las del complejo B participan en el mantenimiento de la
tensión muscular natural. El ejercicio corporal es esencial, mínimo 15 min. diarios. Los ejercicios respiratorios, de relajación y elongación son
óptimos practicados a conciencia y con
supervisión profesional, para fortalecer, tonificar y oxigenar el organismo. Por el contrario,
mucho ejercicio practicado
sin conocimiento y guía adecuados va en contra, dado que no corrige la postura sino que
agrava los problemas existentes. Dicho por los psiquiatras, las
personas temerosas o apocadas, manifiestan sus traumas a través de la
mala postura corporal. Si bien son problemas reales, una sana y adecuada alimentación, puede ayudar muchísimo. Tengamos en cuenta que la
mala postura ylos
problemas emocionales también son
resultado de la
mala nutrición.
Buen régimen, ejercicios apropiados y vida emocional ordenada contribuyen a la buena postura, y por ende a ver en el espejo la “bella persona” que somos. Pero tal persona está incompleta si no posee
belleza interior. Es necesario agregarla para estar íntegros.
De nada sirve tener una hermosa casa si no construimos dentro de ella un hogar. Pero de este tema nos ocuparemos en otra sinopsis.