La medicina en USA es parte del sistema de los recursos que se retiran de los
trabajadores, los de grandes y los de bajos
ingresos; recursos substraídos por
métodos indirectos. Como la plusvalía que se obtiene de los
trabajadores. El
precio desorbitante de la salud es una forma de explotación de la miseria, sobre
todo, de aquellos que carecen de seguros. Y los que no pueden pagar esas enormes
sumas y que no tienen seguros -que son caros- tienen que recurrir a los remedios
caseros y nada más, con el consiguiente riesgo para sus vidas. Recuerdo haber
visto un documental sobre USA antes de la última elección presidencial en donde
se entrevistaba a una mujer partidaria de Bush. Vivía en una casa rodante y
carecía de trabajo. Su dentadura era un verdadero desastre, algo inimaginable
para países como Suecia. A pesar de ser una mujer de sólo edad mediana, le
faltaban muchos dientes. El periodista le preguntó sobre las razones por las que
apoyaría a Bush, y la respuesta de ella se ce
ntral
izó en el nacionalismo norteamericano y el chauvinismo, además en la religión.
Para esa mujer Bush representaba la defensa del cristianismo supuestamente
amenazado por los musulmanes. Esa pobre mujer no tomaba en cuenta para nada su
precaria situación económica y la vida de perros (vagos, tal vez, porque en ese
país los perros de los ricos y de la pequeña-burguesía acomodada tiene una
atención
sanitaria de primer orden) que ella lleva en ese país tan rico.
En USA, la propaganda manejada tanto por la empresa privada como por la estatal,
presenta a Cuba como un país terrible en donde la situación sanitaria es
desastrosa. Mikael Moore en su película Sicko demuestra lo contrario. Es en USA
donde la situación sanitaria es desastrosa. Como una prueba llevó a Cuba a cinco
trabajadores norteamericanos que se desempeñaban en la limpieza de la llamada
zona cero, lugar donde ocurrió el atentado del 11 de Septiembre. Esos
trabajadores habían sido afectados por los gases tóxicos provocados por ese
atentado y tenían gran dificultad para recibir atención en USA. Los llevó a Cuba
y allí fueron tratados por los médicos cubanos sin costo para ellos. Moore
explica en su película que Cuba tiene un sistema sanitario increíblemente bueno
para ser un país tan pobre. Este viaje le traerá muchos problemas a Moore.
Probablemente lo llamen a juicio y se le condene a la cárcel por haber viajado a
Cuba y “hacer propaganda del sistema comunista” y ser “anti
norte
americano”. ¿Es acaso cierto que Moore ensalza a Cuba? No es así, lo único que
muestra Moore es la verdad objetiva. En un país en donde se dice que se respetan
las opiniones de todos, no se respeta la verdad al desnudo. Sobre todo, cuando
esa verdad pone al descubierto las injusticias del sistema capitalista del
Imperio. Descubrió Moore que en ese país caribeño la mortandad infantil es menor
que en USA. Y eso los norteamericanos tienen gran dificultad en comprender,
habituados como están a creer todo lo que escribe la prensa de su país y lo que
dice y expresa su presidente, además de los programas bastante chuecos de los
canales de televisión norteamericanos.
A pesar de la amenaza que existe sobre la cabeza de Moore la película Sicko va a
ser presentada en New York antes de que el Estado la decomise. Para asegurarse
de que todo el trabajo no se hunda, una copia de la película existe en Canadá y
allí podrá exhibirse también.
Mucha gente, incluso en New York espera poder ver esa película. También los que
estamos fuera de ese gigante país en donde se gasta tanto en matar gente y casi
nada en salvar las vidas de su propia población.