La evidencia cientifica está acumulando elementos acerca de lo que muchos de nosotros hemos sospechado siempre: el
buen sexo no solo suma gran placer a nuestras vidas, sino que también mejora nuestra salud e incluso puede contribuir a nuestra longevidad, además de protegernos de enfermedades. El contenido sexual aparece relacionado con menor cantidad de migrañas, más bajos y menos severos síntomas de sindrome premenstrual y una redución de los síntomas relacionados con la artritis crónica en ambos sexos. Aunque los mecanismos biológicos todavía no están identificados, muchos investigadores están analizando como nuestros pensamientos, sentimientos, cerebro, sistema inmunológico, sistema sexual y genital, influyen entre ellos y afectan nuestra salúd. Puede haber un manejo biológico actual que nos lleva hacia la cercanía, la
intimidad y el estar conectado con otros seres humanos. Cuando tenemos la experiencia intima, mutuamente cuidamos nuestra intimidad sexual, podemos experimentar un cambio razonable en nuestras
hormonas y neuronas que se esparcen a través del cuerpo y ayudan a promover la salúd y la curación.