Soy médico y he dedicado gran parte de mi vida
profesional a la docencia. Soy un fanático de la Semilogía Clínica y aunque
mi ejercicio
profesional se encuentra inmerso en la nueva
tecnologia, he encontrado que la Clínica, el arte del razonamiento junto al enfermo, continua siendo la escencia de nuestro quehacer profesional. Nada puede sustituir esa sensación de satisfacción que nos invade cuando hemos comprendido y apropiado los problemas que afectan o modifican la vida de nuestro paciente y generamos una conducta terapeútica apropiada. Por desgracia la tecnologia, que sin duda alguna nos aporta datos de vital importancia, desarticula y desdibuja nuestra relación con el enfermo y nos acostumbra al facilismo de las máquinas, lo que torna nuestra actividad profesional en un proceso técnico carente de emoción y en el que se desdibuja y difumina el gusto por lo que hacemos.
Invito a mis colegas a compartir conmigo la aventura de la Historia Clínica. Paso a paso vamos a recordar el método Clínco, desde la identificación del paciente hasta la confirmación del diagnóstico. Recorreremos los metodos de examen clínico que cuentan con evidencia y utilidad clinica confirmadas. Revisaremos autores, estadísticas y experiencia profesional.