Son 40 millones de infectados de SIDA y se siguen infectando 11 mil personas por
día en todo el mundo, en el mes de julio de 2007, aunque cueste creerlo. Algunos científicos dicen que se está perdiendo la batalla, fundamentalmente, en los países africanos y asiáticos. Ingentes Esfuerzos se realizan en los organismos internacionales de la salud, para paliar éste terrible flagelo. La falta de cultura sexual, la ignorancia en la profilaxis, la vida libertina que practican algunos, la pobreza extrema y la marginalidad en países de tercer mundo hacen que cada vez más se incorporen enfermos terminales a la raza humana. Según informes científicos, solo el 15%, de los que contraen esta mortal enfermedad, logran tener acceso a los antídotos, el 85%, restante queda expuesto a su suerte
. Si hacemos un cálculo rápido, de los 6,5 mil millones de seres humanos que contiene la tierra, encontraremos un infectado de cada ciento sesenta y dos habitantes , realmente alarmante. Desde 1984, cuando se hizo pública la “enfermedad rosa”, con la muerte de aquel famoso actor del cine norteamericano Rock Hudson, hasta la fecha el SIDA, ya mató a 25 millones de personas. Los eruditos en la materia, sostienen que tener
relaciones con una pareja estable solamente, disminuye el riesgo de contagio, pero eso es muy poco frecuente en nuestra sociedad; además las relaciones homosexuales son fustigadas fuertemente por las religiones, que sostienen que deberían practicar la abstinencia
. Nada de esto ocurre, ni lo uno ni lo otro, en consecuencia el placer impera sobre la responsabilidad social y el mundo en su conjunto queda expuesto a sumarse, aún sin quererlo, al redil de los infectados de SIDA, y lo que es peor, los niños y los jóvenes, pagarán con todos los errores de sus mayores.
Debemos volver a los valores verdaderos.