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De enero quince días / planeaba disfrutar / en la bella Mar del Plata / todo el Sol iba a tomar...”El mes de enero en
la “ ciudad feliz” o “la perla del Atántico” está abarrotada de turistas; para tener un ejemplo en una ciudad de poco más de 600 mil habitantes, esa cantidad, cuanto menos se triplica. Es una ciudad muy bella naturalmente por sus enormes playas y muy bien cuidadas por la mano del hombre. Las ofertas turísticas son múltiples y variadas. Tiene de todo. El mes de enero y febrero son llamados allí
“los sesenta sábados”, porque los que van a pasear, van sin ningún tipo de responsabilidad laboral; en esos días no existe el famoso y odiado despertador de madrugada. Allí cada uno hace su agenda libre de toda rigidez.
El clima es muy cambiante, aunque sea verano, hay veces que amanece con un sol estupendo, a media mañana se nubla completamente al mediodía llueve y a las pocas horas vuelve a asomar el sol, también pasan varios días nublados y los turístas, la mayoría de ellos que van a “tomar sol” ven frustrados su intento, pero igual siguen disfrutando. Todo el que va a Mar del Plata, se da una vuelta por el
Casino Central, que es una especie de “gran imán”y muchos deben acortar sus vacaciones porque pierden todo y en el último de los caso, terminan haciendo turismo PPP; eso es Playa, Peatonal y Pizza, porque al quedarse sin recursos financieros no les queda otro camino.
Es muy triste ver a mucha gente deambulando por allí, porque los echan del hotel donde paraban, porque no pudieron pagar. El casino los “secó”. Uno de los más grandes jugadores de Argentina y confeso casinero el conductor televisivo Gerardo Sofovich, declaro: Nadie le gana al casino. ¿Vieron?