Pensé en China y se me
ocurrió lo siguiente: salud, educación, cultura alimentación, felicidad, escala
social,
ciudadanía, religión/es, diversión, familia, cuestiones de genero,
mafia, industrias, forma de gobierno, movimientos migratorios, futuro del país,
modo de producción y modelos de desarrollo, deuda,
relaciones internacionales, política
energética, seguridad, justicia, derechos humanos, medio ambiente, libertad,
censura, guerras, empresas multinacionales, medios de comunicación, relaciones
sociedad-estado y relaciones entre individuos de una misma sociedad.
Ahora pienso en otros
países y descubro que todas estas categorías son aplicables a cualquier
país. A continuación, me pregunto qué puedo aportar con este trabajo
universitario: “decir más de lo mismo” (reproducción de la historia +
denuncias), abrir un nuevo debate sobre alguna problemática de las categorías citadas
y no citadas, ó bien elaborar nuevas conocimientos para entender y transformar
la realidad de nuestro país (Argentina), de China, del mundo o simplemente mi
vida.
Me decido por trazar el
perfil actual del ciudadano de clase media chino y “jugar” con algunas de estas
variables.
Me interesa este tema porque es el sector de
la sociedad que más tiende a crecer en los próximos 20/30 años de un 20% a un 40% según estimaciones
internacionales gracias a las reformas de 1978 de Deng Xiaping de apertura de mercado
y será en mi opinión este sector social el que pueda realizar un cambio
político no solo por el incremento en su poder adquisitivo, sino porque tendrá
mayor acceso a la educación y por tanto se espera que generará un pensamiento
político propio no necesariamente ligado
al partido oficial. Veamos como es al día de hoy la situación.
La clase media china
obtiene un sueldo de 10.000 dólares promedio anuales y se ubica en las
principales ciudades, en su mayoría costeras. Es uno de los sectores beneficiados
de la apertura económica. Son profesionales, técnicos, gestores de empresas, empleados
en áreas de servicios y de gobierno. La clase media puede ahora tener su propia
vivienda, su propio auto último modelo y tienen una buena educación. Viajan
dentro y fuera del país mientras compran
productos de las multinacionales occidentales cuando en simultáneo otra
parte de la población es explotada en el campo. en
forma agrícola o en las ciudades como mano de obra industrial extremadamente
barata en relación a la de otros países. Sin embargo estamos en presencia de
una progresiva desjerarquización de la sociedad.
Respecto a la salud, al
vivir en ciudades, tienen acceso a los colegios como a los hospitales adquiriendo medicamentos ya
sea por subvención estatal como por compra propia. Es válido recordar que hasta
antes de las reformas de 1978 la población que vivía en el campo no le estaba
permitido emigrar hacia las ciudades ni ganaban el suficiente dinero como para
hacerlo. Actualmente se les permite emigrar pero al no estar a una distancia cercana a su
domicilio legal tampoco están cubiertos. Sin embargo esto produjo grandes
flujos migratorios en búsqueda de una vida mejor. En unos pocos días a partir
del mes de Octubre de 2007 empezará a regir según estableció la Asamblea
Nacional Popular China la propiedad privada, no obstante las tierras continuarán
siendo patrimonio del Estado lo que abre aún más la brecha entre la emergente
clase media y los pobres que son la gran mayoría.
Aunque
se mantienen las viejas tradiciones, los hábitos alimenticios han cambiado, el
chino de clase media se inclina a tomar coca cola, comerse una hamburguesa en
McDonals. A su vez, también han reincorporado a su dieta productos ecológicos,
pero de procedencia occidental.
Uno
de mis interrogantes también era si estos nuevos chinos son felices. Al parecer
lo son en función de lo que les da el dinero y antes no habían podido comprar,
pero debo resaltar que se incrementó con el uso de internet adicciones a la
misma, endeudamiento con tarjetas de crédito cuando antes no se estilaba,
alcoholismo y aumentó la tasa de suicidios y homicidios aunque en el campo
también se da esta situación. Sospecho que es producto de la nueva adaptación a
este fenómeno consumista y a la presión ejercida en los distintos sectores
sociales.
China
esta mostrando algunos indicios que permiten pensar un camino hacia una
democracia limitada, en donde continua el partido hegemónico, pero deja algún
suspiro a los campesinos para que elijan a sus representantes o bien admite al
empresariado en las filas del Partido Comunista, pero no tengo los argumentos
suficientes como para afirmar que haya una participación política influyente,
de momento, por parte de la clase media. En este mismo marco pienso en la
censura del gobierno chino a los blogs (canales de información vía internet
donde un usuario publica lo que desea, en general demandas sociales) o al
buscador Google tan popular y útil en el mundo.
Desconozco
que religión adoptan estos nuevos chinos de clase media. Por último dejo
planteado un tema a desarrollar en un nuevo trabajo: Teatro y Cine en la
República Popular China: de 1949 a la actualidad como expresión de esta nueva
sociedad.