El Perú aún tiene pendiente establecer los límites marítimos con Chile y Ecuador. Hasta el momento, la fijación de las fronteras
marítimas del Perú no ha sido objeto de convenios específicos con ninguno de estos dos países. Y este tema es actualmente motivo de recelos entre los tres países de la costa del Pacífico sur oriental, a menudo exacerbados por incidentes que se suscitan en las aguas limítrofes con pescadores de uno y otro país. El libro de la diplomática peruana, Marisol Agüero Colunga, es el desarrollo actualizado de su tesis de graduación: "Delimitación marítima del Perú con Ecuador". La obra sustenta que la práctica de aplicar el principio del paralelo geográfico que pasa por el punto más próximo al mar de las fronteras terrestres peruano-ecuatoriana y peruano-chilena, respectivamente, resulta perjudicial para el Perú, debido a que por la orientación de su costa y de los perfiles que siguen los litorales de los Estados limítrofes, la proyección del límite del paralelo comporta un menoscabo sustancial del área marítima que correspondería al Perú si se aplicasen las normas previstas por el derecho
internacional en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, a fin de lograr una delimitación equitativa para los tres países. La autora no se limita a plantear el problema, sino que presenta las opciones que ofrece el Derecho del Mar a la nación peruana para revertir el status actual, en resguardo de los legítimos intereses nacionales. Desde 1954, en virtud del Convenio Especial sobre fronteras marítimas, viene aplicándose la línea del paralelo geográfico como limite fronterizo, lo cual resulta perjudicial para los intereses del Perú, pues dicha línea es inequitativa y da lugar a que se produzcan lamentables incidentes con los pescadores peruanos. El embajador Arias Schreiber, experto en el tema, observaba que una revisión detenida de cualquier carta geografica sobre la que se hubiera trazado las líneas respectivas, revelaba en qué medida el límite del paralelo contraviene la equidad con relación al Perú, y favorece exclusivamente a los otros dos países al no permitir al Perú alcanzar las 200 millas, recortando por ende el ámbito de su dominio marítimo.