Neo-izquierdismo,
Neo-maltusianismo y la reingeniería del colectivismoReseñaEl
Socialismo del
Siglo XXIGuillermo Rodríguez González Centro de Economía
Política Juan de Mariana, Caracas, 2006 102 páginas Es
mucho lo que se ha escrito en Venezuela, a favor y en contra, de la
revolución que encabeza Hugo Chávez. Pero es muy poco lo que se ha
escrito, a favor o en contra, de la ideología de esa revolución. Guillermo Rodríguez González, El Socialismo del Siglo XXI. Desde
que al
gobierno venezolano, a través de su presidente, Hugo Chávez
Frías, se le ocurriera, después de ¡seis años! en el poder, que se
empezaría a construir el “Socialismo del Siglo XXI” en Venezuela,
conocer en qué consiste tan particular socialismo ha sido un verdadero
dolor de cabeza. El calvario comienza desde el mismo momento de su
lanzamiento público pues el propio impulsor del proyecto anunció que
debían realizarse foros “participativos” para, entre todos los
ciudadanos, definir este socialismo. Sin
embargo, a pesar de la falta de definición y objetivos, una amplia
campaña propagandística desde el gobierno nos anuncia fragmentadamente
mediante omnipresentes anuncios publicitarios (radio, TV, vallas) que
Venezuela va “Rumbo al Socialismo del Siglo XXI”. Dichas pautas
publicitarias consisten principalmente en presentar alguno de los
planes del gobierno (sobre todo las celebérrimas “misiones”) para
rematar con la mencionada frase que nos indica el gaseoso avance del
susodicho socialismo; una campaña publicitaria que recuerda mucho
aquellos cromos coleccionables donde los personajes nos describían
detalles cursis y que comenzaban con la frase “Amor es…” Así
que “Socialismo del Siglo XXI es…” socialdemocracia del siglo XX
potenciada por los altos precios del petróleo, según cabe deducir de
esta difusión “informal” que a bien tiene el gobierno dosificarnos.
Pero, ¿eso es todo? ¿Hay algo más? Si es así, ¿qué es y en qué consiste? Tales preguntas son las que busca responder Guillermo Rodríguez en El Socialismo del Siglo XXI, que es una separata de su
libro El Crecimiento Ilimitado.
Después de presentarnos en la introducción el panorama político
venezolano (que muchos parecen ignorar) como el enfrentamiento entre el
socialismo del siglo XX (opositor) y el “socialismo del siglo XXI” (en
el poder actualmente), en la primera parte del libro, Guillermo
Rodríguez pasa a definir este deliberadamente indefinible (por parte de
sus propulsores) socialismo del presente siglo. Contrario
a su tan cacareada supuesta originalidad, este “nuevo” socialismo hunde
sus raíces en reformulaciones del socialismo que han tenido lugar
mayormente (y para total ironía) en los centros académicos de “El
Imperio” (los EE.UU.) desde hace décadas en el siglo pasado,
reformulaciones que se habían venido haciendo principalmente para, como
planteara Jean-François Revel en su libro La Gran Mascarada,
disimular el estruendoso fracaso del socialismo simbolizado por la
caída del Muro de Berlín (digo simbolizado porque la inviabilidad, alto
costo humano y pobreza de resultados habían sido predichos desde el
nacimiento del socialismo y se hicieron patentes durante todo el siglo
XX para aquellos que no tenían interés en ignorarlo u ocultarlo). De tal manera que, como lo describe Guillermo Rodríguez, “
odo
esto, que había sido llamado ya en otras partes nueva izquierda o
neo-izquierdismo, es … n cambio de empaque para el mismo producto,
con el objeto de deslindarlo, tanto del fracaso como de los genocidios
del socialismo del siglo XX. Ahora es claro que, ante un desastre de la
magnitud de la implosión del socialismo … la huída de la doctrina tenía
que ser hacia atrás en el tiempo. Retroceder para reorganizarse fue lo
que hicieron. Y se reorganizaron conservando, como era de esperarse, lo
más posible del marxismo –que en última instancia tiene todas las
características de una religión– con lo que lanueva corriente
principal del pensamiento socialista se deslizaría hacia un peculiar
sincretismo con tradiciones colectivistas muy anteriores”. Este
sincretismo es descrito mediante sus características principales:
irrealista (relativista); retrógrado (anti-desarrollista);
neo-maltusiano y neo-pagano. Para
la implementación de este neo-socialismo, no son estrictamente
necesarias revoluciones clásicas (violentas), pues el camino está
pavimentado a través de la ultra reglamentación adelantada por la
socialdemocracia, de tal manera que una buena campaña electoral
demagógica puede garantizar el acceso incruento al poder; poder que,
gracias a la soberanía ilimitada y el positivismo jurídico, puede
hacer, literalmente, lo que le venga en gana. Finalmente,
para describir mejor este proyecto neo-socialista el autor lo contrasta
con el gobierno limitado, y lo confronta con la concepción de derechos
humanos que, en el experimento socialista, son una categoría
contradictoria y esquizofrénica (derechos “positivos” y discriminación
legalizada). La
segunda parte del libro titulada “El Maltusianismo” nos describe esta
teoría para presentarnos su relación con las propuestas políticas,
particularmente la neo-izquierdista, que propugnan el
“neo-maltusianismo” el cual, entre otras cosas, con la excusa de salvar
al planeta, aspira, abierta o encubiertamente, a reducir o incluso
extinguir a la raza humana. El Socialismo del Siglo XXIGuillermo Rodríguez González Disponible en: http://www.lulu.com/grodriguezg
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