Expone las graves implicaciones del fenómeno del
narcotráfico y la urgencia de abordarlo desde una perspectiva integral
y en forma coordinada con otros Estados y organizaciones internacionales. Investiga sobre el tráfico ilícito de drogas desde sus múltiples dimensiones y muestra cómo ha llegado a constituirse en la mayor amenaza a la democracia, a la
seguridad y al desarrollo del país.
El libro está dividido en tres partes. En la primera se estudia y analiza el
narcotráfico como fenómeno internacional, así como su impacto en los diferentes ámbitos de la vida nacional. El primer trabajo, “El tráfico ilícito de drogas en el Perú: Una aproximación internacional”, desarrollado por Juan José Ruda y Fabián Novak, expone cómo el narcotráfico ha asumido la condición de amenaza a la seguridad para el Perú y la Comunidad Internacional. De ahí que se plantee la exigencia de conocer los instrumentos que la comunidad internacional ha diseñado para enfrentar el problema de la producción, tráfico y consumo de drogas en el mundo, y que el Perú tiene el compromiso de respetar y ejercitar.
María Méndez analiza el impacto del narcotráfico en el ámbito político, el riesgo que significa su penetración y sus efectos corrosivos sobre la democracia y la gobernabilidad. Más adelante, investiga también de qué manera está afectando a la cultura, creando una suerte de contracultura narco. Alfonso Zavaleta examina el impacto del narcotráfico en la salud pública, en particular a raíz del consumo de drogas cocaínicas. Nicole Bernex revisa los efectos de los cultivos y la producción de coca provocan en el medio ambiente, la devastación que vienen ocasionando en el bosque amazónico, con gravísimas secuelas para los ecosistemas y la sostenibilidad ambiental del país.
En la segunda parte, “El impacto del narcotráfico a nivel regional”, se desarrollan ocho trabajos, a cargo siempre de Fabián Novak, Sandra Namihas y Jaime García. Describen el impacto político, económico y social del narcotráfico en las doce regiones del país donde se cultiva la coca: San Martín, Ucayali, Huanuco, Ayacucho, Cusco, Junín, Puno, y en las otras regiones de Pasco, Loreto, la Libertad, Amazonas y Cajamarca.
En la tercera parte, se formulan las principales conclusiones y recomendaciones que se derivan de los capítulos anteriores, y que, a no dudar, serán de gran utilidad para establecer los principales elementos que deben ser tomados en cuenta en el diseño y aplicación de una estrategia nacional eficaz de lucha contra el narcotráfico. Finalmente, presenta un análisis comparativo de las doce regiones vinculadas a la producción cocalera.