Puede que el autor de 1984 tomara notas durante su recorrido por la vida para acabarlas añadiendo a su más conocida obra.
De ser así veríamos como esto pudo ocurrir durante la guerra civil española, en la que George Orwell tomó parte activa en el bando republicano, siendo miembro del POUM y vio como el estado, o los poderes que lo formaban, manipularon a sus gentes hasta el punto más perverso.
En este libro, George Orwell nos relata su experiencia en un abandonado frente de Aragón y en una Barcelona cambiante a lo largo de los meses que se suceden al estallido de la peor guerra que ha sufrido este país.
Se le debe agradecer al autor que nos recuerde, de manera más o menos constante, que lo escrito sólo refleja la visión de un extranjero que se acercó a España par
combatir el fascismo imperante, en esos tiempos, en toda Europa. Nos recuerda que en el otro bando las cosas se podrían ver distintas y nos recomienda, también reiteradas veces, que nos ayudemos de otros libros, de autores ideológicamente contrarios a poder ser, para forjarnos una correcta visión de lo que ocurrió.
Malos suministros, mala comunicación, la cruel guerra de desgaste en el frente, un ejercito irregular mal entrenado y armado, una desconfiada camaradería que a lo largo de los meses se torna en enemistad, el gran descontrol dentro del seno del bando republicano, la desaparición sólo momentánea de las clases, las ansias de poder de todos y el desastre que sobreviene a todo esto. Los desplazamientos públicos de soldados se tienen que convertir en nocturnos y silenciosos, los carteles que cubren las paredes caen olvidados, los
camaradas se disparan entre si por el control de los principales puntos estratégicos de Barcelona a la vez que se acusan de traición, una dura represión interna tiene lugar a la vez que el ejército nacional, alzado en contra de la república, se acerca a marcha forzada. Todo ocurre ante los ojos de alguien que vino para combatir junto a los camaradas españoles pero que, al fin, algo tiene que hacer para no acabar en una celda oscura, donde quien entra difícilmente regresa a ver la luz del día.