El Autor viajó a Haití, Sudán, y otros paises africanos, así como a Europa y Asia, donde, con gran peligro
contactó
tanto a traficantes de humanos como a sus víctimas, haciéndose pasar, a veces como un norteamericano interesado en alquilar o comprar adolescentes con fines de
servidumbre o uso sexual.
En la definición de tráfico de personas se incluyen aquellas que son forzadas, sin paga, a realizar labores domésticas, agrícolas, fabriles, militares, así como también la
prostitución. Esto les produce a los traficantes ganancias millonarias, superadas unicamente por el tráfico de drogas. Por ejemplo, una mujer comprada en Moldova, en 700 dls. es vendida en Tirapol en 1 400 de donde la mafia ucraniana la lleva a Estambul y aqui es depositada en un "restaurante" y alli conocerá a su patrón, un chulo, el cual la ha comprado en 4 000 dls. Hasta aqui es donde la joven se da cuenta de su situación al ser obligada a tener sexo con 12 personas cada día. En otro caso, los tratantes de blancas lograron introducir, en el 2006, de Rumanía a España, a 60 000 incautas. Esas redes europeas llegan hasta Japón.
La pobreza, las guerras genocidas y la búsqueda de mejores oportunidades son el semillero de la esclavitud. Esta es de mayor magnitud que en el siglo XIX. Para algunos observadores, en la India por ejemplo, hay entre 10 y 20 millones de esclavos. Sólo en la agricultura se calcula que existen 8 millones, principalmente niños.
En los E:U., la presión de la iglesia cristiana Bautista, ante senadores y otros funcionarios hizo que este poderoso país lograra que naciones donde hay esclavitud reconocieran la existencia de esta y tomaran medidas contra ella, so pena de perder la ayuda económica estaunidense y del Banco Mundial. Esto ha paliado en cierta medida la situación de las personas sujetas a sevidumbre, la que ha tenido que adquirir otras formas "más humanas" pero las mafias no dejan facilmente su gran negocio.
El treintañero Autor, Ben, cita al abolicionista norteamericano William Lloyd Garrisson quien en el siglo
antepasado escribió que el esclavismo es un crimen monstruoso, un pecado desafiante a Dios. De aqui el titulo del libro.
Para Skinner, a diferencia de otros involucrados en el tema, el esclavismio se puede erradicar a nivel mundial en sólo una decada mediante la aplicación decidida de propuestas que ya existen.
Para los interesados en luchar contra el tráfico de esclavos y su explotación se pone a disposición la página Web www.free-theslaves.net