El contrato de factoring tiene su origen en la práctica comercial de los Estados Unidos de Norteamérica, aunque es necesario
remontarse más atrás para situarse en el comercio textil de Londres ejercido con las colonias de ultram Esta primera etapa del factoring es conocida tradicionalmente como colonial factoring y suele situarse entre los siglos XV y XIX. Cuando el industrial americano debió salir a conquistar el mercado interno, encontró en los factores un gran auxilio financiero, ya que comenzaron a financiar ventas en gran escala. Se asociaron entre ellos y así nacieron las sociedades de factoring, las que cobraron gran auge sobre todo a partir de la segunda década del siglo XX La figura del factor en su origen se encargaba de la venta de mercaderías, sobre las que tenía un privilegio o garantía real, denominado lie
ar.
Durante el siglo XIX y comienzos del XX, el factoring cayó en desuso en Europa, al sustituirse las ventajas que daba la figura por otros medios, como el seguro de crédito o el descuento. Después de la Segunda Guerra Mundial se opera un gran crecimiento del comercio internacional, sobre todo, desde Estados Unidos a Europa, por lo que se opera el proceso inverso que había determinado el nacimiento del factoring: los comerciantes americanos buscaban garantías en su comercio en Europa. Así consolidada la figura en Norteamérica en los años ´50, y con el incremento del comercio internacional especialmente con Europa, surge en 1960 un holding suizo IFAG (International Factor´s A.G.), resultado de un acuerdo entre bancos americanos e ingleses, cuyo objeto era la constitución en Europa de sociedades de factoring
Las distintas modalidades que asume esta figura en la actualidad, dependen en gran medida del país en el que se aplique y desarrolle. Así por ejemplo, en países como Alemania, el factoring no constituye necesariamente la actividad exclusiva de los bancos. Si bien son quienes celebran este tipo de contratos, sin exclusividad operativa, limitan el objeto principal de esta figura a brindar el asesoramiento técnico, administrativo o contable. Se reservan la facultad de seleccionar los créditos que se obligan a adquirir y hasta pueden convenir que los riesgos queden a cargo de la empresa factoreada. En los Estados Unidos de Norteamérica, en cambio, la mayoría de las sociedades que se dedican al factoring, lo hacen de manera exclusiva con el objeto de asumir los riesgos derivados de los créditos por mercaderías.