Buscar
×

Registro

Utiliza tu cuenta de Facebook para un rápido registro

O

Crea una cuenta de Svoong desde cero

¿Ya eres miembro? Iniciar sesión!
×

Iniciar sesión

Ingresa utilizando tu cuenta de Facebook

O

¿No eres miembro? Registro!
×

Registro

Utiliza tu cuenta de Facebook para un rápido registro

O

Iniciar sesión

Ingresa utilizando tu cuenta de Facebook

Shvoong Principal>Derecho Y Política>Derecho Penal>Reseña de Código Penal: una legislación “clasista”

Código Penal: una legislación “clasista”

Reseña del Artículo   por:Angelcde     Autor : Angel Acuña
ª
 

Jorgito, no termina de entender por qué su padre sigue en la cárcel. No consigue asimilar que su vecino, condenado por el mismo hecho punible, ya esté nuevamente en el barrio, disfrutando de su libertad. Tal vez, _pensó para sí mismo_, el trabajo del defensor público fue más deficiente que el abogado del otro o, el juez estuvo de mejor humor. Ni lo uno ni lo otro.

Su inocencia no le permitía entender que en el campo de la “justicia”, entra a tallar muchas veces, si no generalmente, la billetera del procesado. No solo por las dádivas que debe dar para que pueda funcionar el engranaje judicial, sino porque la propia ley fue concebida con ese espíritu.

El Código Penal, al referirse a las sanciones de los hechos punibles, para la gran mayoría de los mismos establece la pena privativa de libertad, dejando no obstante, la posibilidad de que la misma sea reemplazada por la multa. Es decir, la propia ley establece en forma lapidaria que los pobres deben ir a las cárceles y aquellos que puedan pagar las multas, estar en las calles.

De que toda la estructura judicial está preparada para proteger a aquellos que tienen la suerte de contar con recursos económicos, que les permita afrontar “dignamente” un juicio, ya no es una novedad. Pero queda reflejado el espíritu “clasista” de la propia legislación penal del Paraguay. La vara de la justicia cae con mayor o menor intensidad, dependiendo, en forma inversamente proporcional, del tamaño y peso de la billetera. Esto se contrapone totalmente al estado de derecho, que supuestamente rige en el país, y que supone el sometimiento irrestricto a las leyes tanto gobernantes como de gobernados, sean ricos y pobres.

Que las cárceles del país estén llenas de personas de nivel económico bajo, no es una casualidad. Es el producto de una serie de factores, que tienen un denominador común, el poder económico del encausado. Un procesado, que cuenta con dinero tiene la posibilidad de “bailar el ritmo” que impone el sistema judicial, logrando zafarse beneficiándose con algunas salidas procesales. Si no logra extinguirlo antes de llegar a la sentencia, tiene otra posibilidad, la aplicación de multas como sanción.

Mientras, aquellos que no tienen dinero, terminarán en las frías y húmedas celdas, sin importar que la conducta antijurídica que haya realizado, sea de mayor o menor importancia.

La situación mencionada plantea la necesidad de revisar el espíritu del Código Penal y adecuarlo al precepto de la Constitución Nacional, que establece la igualdad ante las leyes.
Publicado el: 26 julio, 2011   
Por favor, calificar : 1 2 3 4 5
Traducir Enviar Enlace Imprimir
X

.