Parece increìble, pero ocurriò en el departamento de Guaymallèn de la provincia de Mendoza y la policìa logrò desbaratar
una banda que "vendìa
bebes en las esquinas", como si fuera una simple mercancía Esa pràctica, no es novedosa, porque en la ùltima dictadura militar en la Argentina, los mismos militares golpistas se ecargaban de robarles los bebes recien nacidos a las "madres guerrilleras", para entregarselos a familias pudientes que no podìan concebir bebe alguno. En mi paìs, todadìa hoy las abuelas y madres de desaparecidos que siguen luchando denodamente para recuperar a sus seres queridos, pero hasta se ha dado el caso de que los bebes de entonces, hoy hombre y mujeres, no quieren volver con sus padres biològicos o parientes tutores, porque se encuentran còmodos con el hogar donde los han criado, pero claro estan los otros casos que si quieren conocer y talvez vivir nuevamente con sus padres o abnuelos, pero ya sabemos que no es lo mismo un bebè de apenas dìas o meses, que una persona hecha y derecha de 30 o 35 años. Eso mismo que ha ocurrido en la èspoca de la dictadura militar de 1976/1983, en mi paìs, puede volver a repetirse, si el gobierno no afina el control de todas aquellas maniobras sucias que involucran a oscuros personajes de todas las clases sociales, ya que no puede existir el taficante de bebè, si no existiera un comprador de bebes. La cadena de indecientes es cuantiosa y seguramente estàn involucrados y al mando de algunos inescrupulosos, que degrada a la mìnima expresiòn la condiciòn del ser humano. No se debe vender un bebè o un niño como si fuera una simple mercancía, porque los tratados internacionales le dan toda la protecciòn a los niños y justamente los derechos que le asisten a un niño, es criarse con sus padres biològicos y sus hermanos, si los tuviere, como tener contactos fluìdos con sus abuelos, sean èstos de condiciòn humilde, negros o desempleados. Los padres biològicos, son y deben ser irreemplazables. Los niños son el
futuro de èste mundo consecuentemente nuestros futuros dirigentes. Los traficantes de niños deben er severamente castigados, por su puesto dentro del marco de las leyes.