Este año, según se prevé, el Perú no va a crecer como el año anterior y para el 2009 el nivel de crecimiento puede ser incluso menor. ¿Ya pasó nuestro momento?
Hay que mirarlo de otra manera. Se calcula que el potencial de crecimiento del Perú, es decir, la velocidad a la que se puede crecer en el mediano y largo plazo, está entre 6 y 7%. En años en que el contexto mundial empuja --altos precios de metales, altos flujos de capitales, etc.-- y no se tiene problemas de inflación y hay una política macroexpansiva, se puede crecer por encima de ese índice. Al revés, si el mundo comienza a tener problemas y hay ajustes en la política macro, se crece por debajo de esa cifra.
¿Es eso lo que nos está pasando ahora?
Nosotros estamos pasando de esa primera situación, de ese primer conjunto de factores, al segundo conjunto de factores, lo que significa que ya no vamos a crecer a 9%, posiblemente ni a 8% ni a 7%. Incluso podríamos crecer a menos de 6%, aunque lo dudo. El año pasado hemos crecido bastante porque teníamos altísimos y cada vez mayores precios de metales, expansión fiscal, expansión monetaria, flujo de capitales, etc. Pero desde julio o agosto ya es obvio que el problema financiero en Estados Unidos iba a generar una recesión que ahora ya nadie discute.
¿Es verdad, entonces, que el Gobierno no es responsable de esta frenada?
Esto es consecuencia, en parte, de un patadón externo, pero también de algunas políticas macro que se han seguido en nuestro país. En 1997, 98, 99, 2000 y 2001 tuvimos una recesión generada en parte por una sucesión de crisis internacionales y en parte también por una crisis local. Tuvimos crisis en Asia y en Rusia y después tuvimos a un presidente que se fue a Brunéi y renunció por fax.
Tuvimos una gran crisis política.
Pero no fue solo eso, sino que se reveló para todos que la institucionalidad sobre la que se asentaba el proceso de reformas de los años 90 era nula y que el sustento de ese proceso de reformas era muy débil. Fujimori fue un pragmático que encontró que ese era el camino. Pero cuando tuvo la alternativa de hacer lo que él pensaba, comenzó a embarrarla. Eso empezó desde 1994.
Pero esa crisis recesiva sí se enfrentó bien en el 2001 y el 2002.
Esa crisis, en efecto, exigía al comienzo --era lo correcto y había que hacerlo-- tener políticas macroexpansivas. Así fue en el 2000, 2001 y 2002. En el año 2003 ya se estira la cosa. En el 2004 las tasas de interés que fijó el Banco Central eran, en términos reales, negativas. Es decir, había un estímulo monetario muy importante, pues había directores del Banco Central que creían que era buena idea mantener ese estímulo monetario y tal cantidad de soles en la economía, y además que el tipo de cambio fuera un poco mayor a su nivel de equilibrio.
Es decir, se siguieron aplicando medidas esencialmente antirrecesivas.
Creo que eso fue un error. Esas medidas --para estimular la economía, el Banco Central metía muchos más soles de los que se requerían-- tuvieron sentido al comienzo para salir de la recesión, pero dejaron de tenerlo cuando la economía comenzó a crecer.
¿Qué consecuencias trajo eso que tú consideras un error?
En parte, el 'boom' del crédito. En parte, el que haya habido un crecimiento mayor al que debió haber en el 2005 y 2006. Es decir, le metimos impulso a un carro que ya estaba arrancando solo. O, si se quiere, pisamos el acelerador en una bajada. Cualquiera de esas analogías me parece válida. Eso hicimos en política fiscal. Ese estímulo monetario era absolutamente innecesario. Estos estímulos monetario y fiscal salvajes y, en mi opinión, extemporáneos, se comenzaron a moderar al final del gobierno de Toledo.
¿Esta proyección de crecimiento a 6% te parece una buena o una mala noticia?
Me parece que se acabó la fiesta. Estas condiciones que se dieron en el 2006-2007 fueron impresionantes, de un optimismo desbordante de la economía mundial. Pero eso ya no existe. Hace rato se acabó la fiesta. Sin embargo, solo una parte de lo que está pasando ahora en nuestro país tiene que ver con lo que está ocurriendo afuera, aunque sea decisiva. Hay otra parte que es responsabilidad nuestra. Por eso hay que reconocer que hay cosas que se están haciendo bien, que hay inversiones en infraestructura que van a sostener este crecimiento y que hay cierta continuidad política.
¿Qué no se está haciendo bien?
Hay sectores en los que no se está invirtiendo, que son nuevos sectores para el Perú, áreas como petroquímica o etanol. Podría haber más sectores así y tendrían que promoverse, si se pensara en serio en políticas públicas. Por otro lado, hay que tener muy en cuenta que una buena parte del crecimiento que hemos tenido hasta el 2007 tampoco tuvo que ver con ese optimismo mundial desbordante, sino con otros factores que también están cambiando en el mundo y que no son transitorios ni se van a revertir con esta crisis.
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