Escriba su sinopsis aquí. La propuesta del presidente de Venezuela de sacar a las F.A.R.C de la lista de grupos terroristas, es hasta cierto punto irrelevante y ociosa. Si consideramos en su justa dimension el inmenso daño que estas han provocado en Colombia y los paises limitrofes, notariamos de inmediato la tendencia de esta organizacion a cometer actos reñidos con el respeto a los mas elementales derechos humanos. A pesar de los esfuerzos de varias personas por lavar la imagen de este movimiento, es imposible negar las atrocidades que han venido
cometiendo en
contra de la
poblacion civil, con el unico fin de mantener el ferreo control de un territorio por medio del terror. El grupo guerrillero surgido para luchar por los desposeidos e instaurar un sistema social mas justo, fue derivando lentamente hacia la forma mas cruel de dominio de una poblacion. Comenzando por la recluta forzada de niños y adultos, so pena de muerte, el ajusticiamiento de todo aquel que difiera de su programa politico, diversos e inhumanos ataques con explosivos a lo largo del pais, secuestros de inocentes y cobro de proteccion al mas puro estilo de la mafia y produccion y
trafico de drogas, son argumentos mas que suficientes para incluirlos en la lista de terroristas e inclusive sean perseguidos como vulgares criminales. No conformes con tanta perversidad, ahora pretenden posar como promotores del dialogo y la conciliacion, por el solo hecho de heber liberado a dos de sus victimas, quienes por largos años sufrieron injustamente todo tipo de abusos y arbitrariedades. Y a la vez tratan de presentar al presidente de Colombia como el obstaculo para un proceso de liberacion de rehenes con la falsa premisa de que este se niega a despejar un area para que anden a sus anchas y sigan cometiendo barbaridades en contra de un pueblo inocente. Tarde o temprano, se ha de imponer el imperio de la justicia, y llegado el momento estos delincuentes seran juzgados por toda la comunidad mundial y sus crimenes tendran un
justo castigo.
Más reseñas sobre Un movimiento nada humanitario.