Ocurrió lo que debía ocurrir con el intento absurdo e innecesario de reformar la Constitución Nacional, tal como lo dijimos
con antelación en un primer artículo. Así lo demostró el sabio y demócrata pueblo de Venezuela el pasado 2 de diciembre de 2007, al ser consultado si querían la modificación de un total de 69 artículos, que por iniciativa presidencial se pretendían reformar. En ellos se modificaba al Estado Venezolano, a un Estado de régimen Socialista, además se tocaban principios fundamentales de la propia carta magna, que según sus disposiciones debió ser realizado bajo el procedimiento de Asamblea Constituyente y no por iniciativa presidencial. A pesar de que varios filósofos jurídicos, abogados constitucionalistas, politólogos, partidos políticos, estudiantes, iglesia, personalidades, etc. Advirtieron de la clara violación que se le estaba propinando a la propia Constitución Nacional con la propuesta de reforma, un Hugo Chávez obstinado y autoritario continuó con su
proyecto que más que de país era personalista, a todo esto se introdujeron varios recursos de amparaos al TSJ (Tribunal Supremo de Justicia) por inconstitucionalidad del proyecto de reforma, los cuales rechazó o incluso no contestó, cosa muy extraña, si lo vemos desde el punto de vista que ellos deben ser garantes de la Constitución y las Leyes, pero lo cierto es que se evidenció con esto el control del Gobierno sobre los demás Poderes Públicos y la falta de separación de los mismos. Al intento
neocomunista de Chávez, el pueblo de Venezuela le dijo no! en el referéndum, a pesar de el gasto grotesco en propaganda y lobby político del Gobierno, con dineros público por cierto. Sin embargo, y a pesar de los rumores el 2D, el Presidente reconoció en cadena nacional su derrota luego de anunciados los resultados por el Consejo Nacional Electoral, lo cual mucha gente recibió con beneplácito y como un gesto demócrata. Lamentablemente ese demócrata duró muy poco, al insistir con activar dicho proyecto Constitucional por otras vías, también al referirse con términos vulgares a la victoria opositora sobre su proyecto político, dicho esto en una rueda de prensa ofrecida por el alto mando militar para darle un espaldarazo a Chávez y desestimar los rumores de que hubo presión por parte de la Fuerza Armada para que este reconociera los resultados de la consulta refrendaría. Por ultimo, mucho peor y lamentable, fué el reprocho a sus propios seguidores, culpando y acusándolos de flojos por no haber ido a votar por qué se aprobara la mencionada reforma. Como reflexión, debemos decir que desde 1992 cuando Hugo Chávez se dio a conocer con las dos asonadas militares de ese año, se vislumbraba su tipo de persona y actuar, que por razones de descontento social y desgaste de los partidos tradicionales llegó al poder en 1998, para luego ir implementando progresivamente su proyecto político, neocomunista, militarista y autoritario, denominado lamentablemente Bolivariano, o socialismo del siglo XXI, que intentó consolidar con una Constitución de tipo ideológica, basada en el socialismo, a esto los venezolanos le dijeron no!, esperamos que el Gobierno y sus seguidores lo entiendan y respeten.