La premio Nóbel de la Paz, Rigoberta Menchú anticipó en
España que pese a su derrota electoral, se producirá una renovación de la
lucha indígena, asignándole un rol especial en ese tránsito a las mujeres.
Los
pueblos originarios constituyen el 42% de la población guatemalteca. Si
bien reconoció el valor de la aprobación por la Asamblea General de la ONU
de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas,
reclamó que los gobiernos tengan voluntad política para que la misma sea
realmente aplicada. En declaraciones a la prensa, manifestó que "los
políticos ganan las elecciones en Guatemala porque hacen un manejo
inteligente de la
pobreza: compran los votos, regalan
cosas, cosas que la
gente recibe porque se está muriendo de hambre, es una utilización perversa
de la pobreza, las injusticias en Guatemala siguen intactas en muchos
lugares". Prometió que volverá a postularse a la Presidencia "todas las
veces que sean necesarias".