El autor, buen conocedor del mercado del tabaco, dado que se encuentra dentro del organismo regulador del mismo en España, marca
todas las partes de la producción, distribución y
consumo del tabaco, proporcionando un claro esquema del mercado, lo que facilitaría a cualquier empresa o persona física su introducción tanto desde el punto de vista
minorista como mayorista.
Es un análisis sensato, donde, en un ejemplo de rectitud, marca de forma clara los peligros del tabaco, dentro de una sociedad de consumo que parece querer vivir con el peligro antes que se les niegue nada.
Esencial el retrato que hace el autor del mercado minorista, anquilosado en concesiones administrativas eternas, que pasan de padres a hijos y que mantienen un sistema casi feudal de comercio al por menor, en el que nadie puede entrar y puede competir, lo que, por desgracia, supone un enorme daño a la competencia.
Asimismo, refleja perfectamente la doble perspectiva del Estado legislador, que, por una parte, considera el tabaco como una de sus mayores fuentes de ingreso y, por otra, lo lleva a ver como un gran gasto en materia de salud, lo que conlleva daños irreparables en la población. Esta ambigüedad coloca al tabaco en un terreno de nadie en el que se actua contra el consumidor y los locales donde se consume.
En resumen, todo aquel que quiera conocer un mercado como este, debe tener este libro para comprender donde se mete.