El Movimiento de
Trabajadores Rurales Sin
Tierra (MST), Vía Campesina y la organización de
derechos humanos, Tierra de Derechos, entregaron documento con denuncias del asesinato del trabajador Valmir Mota de Oliveira (Keno), de 34 años, a manos de una milicia armada, contratada por la multinacional Syngenta Seeds, al Relator Especial de la ONU sobre Ejecuciones Arbitrarias, Sumarias o Extrajudiciales, Philip Alston, durante audiencia en Brasilia, el día de ayer. La noticia es del sitio web de Tierra de Derechos del día 13.
Además de asesinar a Keno, en el ataque al campamento de Vía Campesina, que ocurrió el 21 de octubre, en el
campo experimental de transgénicos de la empresa, en Santa Tereza do Oeste, en Paraná, otros cinco trabajadores fueron gravemente heridos, entre ellos Isabel do Nascimento de Souza, que recibió un tiro en la cabeza, a quema ropa, alcanzándole el ojo, perforando el pulmón y alojándose cerca de la columna vertebral. Ella además fue golpeada y arrastrada por los pistoleros. Como consecuencia perdió la visión en un ojo.
El caso es un ejemplo de ejecución de dirigente de movimientos sociales y de la impunidad y connivencia de autoridades con el crimen y la violencia en Brasil. El documento también presenta un historial de varios ataques de milicias armadas, que vienen siendo practicados por pistoleros contratados ilegalmente por organización de hacendados, contra trabajadores rurales en Paraná. Según datos de la Comisión Pastoral de la Tierra, en 2006 este Estado presentó el mayor número de
conflictos por la tierra en el campo en Brasil. En total fueron 76 los casos de conflictos por la tierra.