Concesiones: Ejemplo
de Metrovías
y Ferrocarriles: lo manejan el negocio
empresas privadas, pero el
mantenimiento y compra de las formaciones y la construcción de nuevos trayectos
es con el dinero de todos los ciudadanos, entonces ¿ por qué no lo maneja el
Estado el servicio?
Descentralización La
ley 25.570 de Coparticipación Federal desde el año 1994 indica que se traslada
el gasto del gobierno central en materia de salud, educación, transporte y
vivienda a las provincias y municipios. No estaban dadas las condiciones para
realizar esto.
Reforma Reducción de la burocracia Administrativa
Administrativa Despolitización progresiva de líneas
gerenciales
Tercerarización: se le paga a otro
para que haga el trabajo que debería hacer El Estado. También corre lo mismo
para las empresas, y de esa manera todo sale más barato y es más eficaz.
Por último se
intensifica el proceso de regionalización en bloques.
El sistema impositivo continua,
desde antes del
neoliberalismo, siendo perverso dado que el grueso de la
recaudación impositiva proviene de los sectores no propietarios del capital:
impuestos al consumo, al comercio, al trabajo pese a que ahora se aumentó el
mínimo no imponible antes de las elecciones presidenciales de 2007.
La economía esta
extranjerizada, eso debilita al país en su poder de toma de decisiones. No solo
tenemos más deuda externa sino que la misma se ha estirado en el tiempo.
Merece ser destaca la
reflexión de Atilio Boron cuando nos muestra que: “los países que quedaron
mejor posicionados de la crisis de los ochenta fueron aquellos que se
abstuvieron de aplicar las recomendaciones de los fundamentalistas del Consenso
de Washington”<1>, tales como Singapur,
Corea del Sur, la República Popular China y la República de China “Taiwan”.
Estos países tienen como denominador común que conservan un fuerte rol del
Estado en su organización.
En el plano educativo,
la no adjudicación de suficiente dinero en las partidas presupuestarias en
nivel primario, secundario y fundamentalmente universitario durante los últimas
2 décadas pone de manifiesto la poca voluntad política de querer tener la
educación de excelencia que supimos conseguir. El pago de subsidios por parte
del Estado a colegios secundarios
privados para que no sea un gasto debería de modificarse lo antes posible en mi
opinión.
La población,
mayoritariamente urbana, no trabaja en el campo, sino en las ciudades, y ya no
va a trabajar a la fábrica sino a las empresas de servicios desempeñándose en
tareas administrativas, de venta o de servicio al cliente. Es paradójico pensar
que vivimos en la época del bienestar, de los servicios a la población y que
cada vez los trabajadores estén en peores condiciones, los ricos más ricos. Y
los pobres ya son pobres estructurales, es decir, que no va a conocer cierta
movilidad social excepto un puñado de ellos por falta de educación, trabajo,
salud, y un modelo mínimo de referencia a seguir en la vida.
Respecto a los partidos
políticos que pueden pelear por un puesto presidencial ninguno cuestiona al
neoliberalismo, o si lo hacen es muy poco. Algunos países de América Latina
viven bajo el neoliberalismo pero eso no quita que intentan contrarrestar ese
poder. Y si bien hay casos de partidos mas pequeños que postulan esto, no
obstante el sistema de partidos esta muy lejos de dar un paso esencial para
lograr salir de este circulo. La ciudadanía no evalúa propuestas sino que el
voto es personalizado según cuantas veces apareció la cara del candidato en un
cartel en la calle o en la televisión.
Nuevamente las palabras de
Boron para dar un cierre: “(…) Este panorama ya es visible, con desigual
intensidad, en varias de la nuevas democracias de nuestro continente. El
aumento de la violencia y la criminalidad, la descomposición social y la
anomia, la crisis y fragmentación de los partidos políticos, la prepotencia burocrática
del Ejecutivo, la capitulación del Congreso, la inanidad de la Justicia, la
corrupción del aparato estatal y de la sociedad civil, la ineficacia del
Estado, el aislamiento de la clase política, la impunidad para los grandes
criminales y la “mano dura” para los pequeños delincuentes (…), el
resentimiento y la frustración de las masas constituyen el síndrome de esta
peligrosa decadencia institucional de una democracia reducida a una fría
gramática del poder y purgada de sus contenidos éticos”.<2>
Todo esto no es culpa
total del neoliberalismo, pero si contribuyo a que suceda, tratemos que no se
repita.
<1> Pág. 67. Cáp. III “La Sociedad Civil después del
diluvio neoliberal” en SADER, E. y GENTILI, P. (comps.) “La Trama del
neoliberalismo”, (1999).
<2> Pág. 85. Cáp. III “La Sociedad Civil después del
diluvio neoliberal” en SADER, E. y GENTILI, P. (comps.) “La Trama del
neoliberalismo”, (1999).