Continuo con el tema que inicié hace unos días, aceptando lo que me han dicho que no se trata de sinopsis propiamente dichas,
sino que mi objetivo es fomentar el hábito de la lectura, sobre todo en los niños.
Mi
experiencia personal me lleva a aseverar que me cuesta imaginarme mi niñez sin los momentos en que disfruté de Emilio Salgari, Julio Verne, Horacio Quiroga, Enyd Blayton, y tantos autores que fueron haciendome vivir sus propios mundos imaginarios, y que tanto contribuyeron a mi posterior necesidad de buscar el refugio de un buen libro para los momentos en que puedo sustraerme a la locura de todos los dias.
Inclusive hoy en día, con esta maravilla de Internet, suelo imprimir el material que debo leer, pues me siento más a gusto con el papel impreso en mis manos, creo que es un tesoro que puedo conservar, guardar y volver a releer.
Llego inclusive a preguntarme si no es contradictorio intentar promover la lectura desde un sitio de resúmenes y sinopsis, pero concluyo que no, que aún el leer una sinopsis, si lo hacemos con la mente abierta a los nuevos desfíos, puede llevarnos, puede ser una motivación más, para que busquemos el libro entero y hagamos nosotros mismos el sano ejercicio de la reflexión personal.
Todo libro, como toda experiencia de vida, nos deja algo, nos regala un conocimiento, una situación, un sentimiento que tal vez nunca experimentamos, o tal vez nos retrotrae a mundos por los que hemos transitado, pero que ya casi ni recordamos, sumidos en esta vorágine interminable de la vida moderna.