Veintitrés años después del peor desastre industrial de la historia mundial, elocurrido en una fábrica estadounidense de
pesticidas en la central ciudad indiade Bhopal, nadie se responsabiliza de limpiar miles de
toneladas de tóxicos enel suelo y el agua de la zona. La multinacional estadounidense Dow Chemical se ofrece ahora a asumirparcialmente el costo de limpiar los alrededores de la fábrica desde la cual sefiltraron gases de cianuro venenoso a Bhopal en diciembre de 1984, lo cual acabóde inmediato con 4.000 vidas humanas. A cambio de esa acción, Dow Chemicalpretende librarse de las responsabilidades legales heredadas de la firmapropietaria de la fábrica de pesticidas, Union Carbide Corporation, a la cualcompró en 2001. Dow Chemical ejerce mucha presión, tanto sobre el gobierno de
india y como sobreel estadounidenses, para que Nueva Delhi tome una decisión en su favor. Si tieneéxito en sus reclamos, Dow Chemical podría no verse obligada a asumir laresponsabilidad de limpiar el caos que Union Carbide dejó tras de sí, y queincluye las 90.000 toneladas de químicos venenosos en suelo y agua que afectarona unas 25.000 personas que viven en los alrededores de la planta. Uno de los argumentos de Dow Chemical ante las autoridades indias es que podríaconvertirse en un gran atractivo para los inversores extranjeros si se la liberade responsabilidades. La empresa formuló su oferta más reciente luego de quepoderosos funcionarios de la Comisión de Planificación india, el ministro deFinanzas, P. Chidambaram, y el de Comercio, Kamal Nath, así como el privadoConsejo Empresarial Estados Unidos-India elevaron súplicas en su favor. La catástrofe ocurrió en la medianoche del 2 al 3 de diciembre de 1984, cuandounas 27 toneladas de gas metil isocianato se filtró desde las instalaciones dela fábrica y cubrió la zona circundante. Ese gas era insumo del pesticida Sevin,que se producía allí a muy bajo costo desde 1969. La filtración, segúnactivistas, mató al menos a 8.000 personas en la primera semana y afectó a másde 200.000, entre las que 15.000 podrían haber perdido la vida prematuramente enlos meses siguientes. Otros miles habrían sufrido discapacidades incurables ydaños en pulmones y otros órganos vitales. Union Carbide se las arregló para eludir sus responsabilidades civiles por lanegligencia y por el defectuoso diseño de la planta que condujeron al accidente,pagando apenas 470 millones de dólares tras un acuerdo considerado por losafectados como producto de una injusta conspiración en 1989. Pero aún DowChemical aún no se ha librado de su responsabilidad penal. Sin embargo, tantoUnion Carbide como sus directores se negaron a ser sometidos a juicio en untribunal penal de Bhopal. De hecho, Dow Chemical ha brindado refugio a unfugitivo de la ley india. "La oferta de Dow enfrenta al gobierno indio con una opción crítica: o colaboray hace un trato interesado con una corporación multinacional o se alinea con lasvíctimas", señaló Satinath Sarangi, del Grupo de Bhopal para la Información y laAcción. Esa organización fue la que, en 1990, descubrió y estableció la magnitudde la contaminación del suelo y el agua subterránea, la cual, según Sarangi,causó defectos congénitos, cánceres y daño a pulmones, riñones e hígado de lapoblación del área. El gobierno indio está fuertemente dividido sobre el caso. El Ministerio deProductos Químicos y Fertilizantes ordenó a Dow Chemical limpiar el lugar y lademandó para que depositara 25 millones de dólares como paga inicial por e ladescontaminación. El fallo judicial al respecto está pendiente. Pero elMinisterio de Leyes se opone a estas acciones y considera que la responsabilidaddeberá ser determinada tras leer la letra chica del contrato por el cual sefusionaron en 2001 la Dow Chemical y Union Carbide. Según las organizaciones de las víctimas de Bhopal, Union Carbide tergiversó loshechos al alegar que no tiene responsabilidades por las consecuencias de lapérdida de gas. En efecto, Union Carbide, algunos desus directores --entreellos su ex presidente Warren Anderson-- y su subsidiaria india están acusadosante un tribunal penal indio de causar muertes por negligencia. Dow Chemicalsostiene que, al ser una empresa estadounidense, no está sujeto a lajurisdicción de los tribunales indios, que todavía no emitieron un fallo sobrela responsabilidad de la empresa. De todos modos, la justicia sólo le pidió que una parte de los desechos quequedaron en la superficie del lugar, unas 386 toneladas resguardadas en undepósito, sean llevadas a un pueblo en Gujarat para ser incineradas. Sinembargo, la Alta Corte de Madhya Pradesh se mantiene en silencio respecto de lospasos a seguir para eliminar las 8.000 toneladas de residuos químicos que yacendebajo de la tierra donde funcionaba la fábrica, y también con los cientos detoneladas desparramadas por todo el complejo. Las organizaciones de víctimas alegan que la incineración es un método inseguroe inadecuado de eliminar los desechos, y que India no tiene la tecnologíacorrecta para eliminar su toxicidad. Como método alternativo, citan el ejemplode Unilever Corporation, empresa a la que en 2003 la Alta Corte de Madrás ordenóllevar a Estados Unidos 230 toneladas de residuos de mercurio que había vertidoen Kodaikanal, en el meridional estado de Tamil Nadu, para descontaminarlas. Hace dos años, asociaciones de víctimas, entre ellas Bhopal Gas Peedit MahilaStationery Karamchari Sangh, Bhopal Gas Peedit Mahila Purush Sangarsh Morcha yel Grupo de Bhopal para la Información y la Acción, lograron que se anulara uncontrato entre Dow Chemical y la estatal Indianoil Corporation. Esto involucróla licencia de una tecnología registrada de Union Carbide, que es 100 por cientosubsidiaria de Dow Chemical. Dow Chemical, a su vez, negocia la venta detecnologías de petroquímicos con Reliance Industries Ltd, una de las mayoresempresas privadas de India, perteneciente al grupo Mukesh Ambani. "Evidentemente, todo tipo de intereses operan para ayudar a Dow Chemical aeludir su responsabilidad y su obligación legal de limpiar el sitio", dijoNityanandan Jayaraman, de la Campaña Internacional para la Justicia en Bhopal."Es verdaderamente terrible que el gobierno indio deje de presionar, en momentosen que ingresan al país grandes volúmenes de inversiones extranjeras directas,superiores a 10.000 millones de dólares este año", agregó. Jayaraman añadió queesto dejó expuesto el "total servilismo del gobierno hacia Estados Unidos ygrandes corporaciones transnacionales, un fenómeno evidente desde 1984". "El gran crecimiento del producto interno bruto y la reivindicación por parte deIndia de su carácter de superpotencia económica emergente no le impidieronactuar como un país del Cuarto Mundo, que pone las inversiones corporativas porencima de la vida y el bienestar de sus ciudadanos", advirtió. Si el gobiernosucumbe a la presión de Dow Chemical, de poderosos industriales indios comoRatan Tata (quien presionó en nombre de la compañía) y de algunos de sus propiosministros, eso solamente agravará los ya enormes perjuicios sufridos por lasvíctimas, según los activistas. La mayoría de las víctimas de Bhopal recibieron menos de 150 dólares por susenfermedades y por su prolongado sufrimiento. Las familias de los muertosobtuvieron apenas 5.000 dólares. Se presume que funcionarios, políticos eintermediarios corruptos desviaron buena parte de las compensaciones.