Los políticos
argentinos quieren el poder de cualquier manera; “ y en el mismo lodo, todos
manoseados”, sostiene Dicépolo en su tango Cambalache. A lo largo de estos cuatro meses, hubieron elecciones en Argentina, y todavía falta la más importante la del 28 de octubre de 2007, donde elegiremos al futuro
presidente, que reemplazará a Néstor Kirchner. La Concertación convocada por el actual presidente, dio pie a los políticos armar distintos tipos de estrategias para acceder al poder, aunque la Concertación no existe en sí. Arman varias listas hoy llamadas “colectoras de votos”, paralelamente con la boleta oficial, o sea donde va la formula más importante y luego se van colgando otras boletas con variedad de candidatos; ocurre que se han detectado hasta siete u ocho “boletas colectoras”, que aportarán votos al candidato principal, ya sea presidente, gobernador o intendente, una verdadera mezcla, muchas veces incomprensibles, aparecen partidos liberales, socialistas, comunistas, peronistas y radicales. La ciudadanía está desconcertada, ya en ese maremagnun de “boletas colectoras” se produjo un gran secándolo en la provincia de Córdoba, donde los dos candidatos principales, se atribuyeron la victoria y todo terminaron en un recuento definitivo, pero también cuestionado, que nadie sabe a ciencia cierta donde terminará; en la provincia del Chaco, el domingo pasado ocurrió algo similar y el candidato peronista se proclamó gobernador electo, con una mínima diferencia de 2000, votos, donde votaron más de medio millón de personas y el contrincante, tampoco reconoció la derrota electoral. La Concertación fue presentada como una propuesta superadora de un solo partido político, pero no se nota que tal enunciación responda en los hechos eleccionarios. “ Todos bajo un mismo signo, con un mismo himno, bajo una misma bandera, que nos cobije a los
argentinos” sostuvo Kirchner cuando convocó a la Concertación.
Veremos en el tiempo si le sirve o no a los ciudadanos argentinos en su conjunto y no a los políticos que buscan de cualquier manera llegar algunos y perpetuarse en el poder otros.