La “viuda negra”, es un personaje ficticio, creado por Stan Lee y Jack Kirby. El nombre real de éste personaje
es Natalia Alianova, pero sus conocidos la llaman Natasha Romanoff. Natasha es descendiente de los zares rusos, fue balilarina y terminó siendo una excelente bailarina. La KGB, la adoctrinó y fue una espía de primera línea. Sus prácticas para conseguir información de los jerarcas enemigos, eran varias entre ellas usaba somnífero para lograr sus objetivos. Desde entonces, se les conoce a las mujeres que aprovechan de los incautos para sacarle dinero y sus
pertenencias, como “viuda negra”, por ser émulas de Natasha; también existió otra espía rusa tan preparada como ella y fue la segunda “viuda negra”, llamada Yelena Belova. Pero no vayamos tan lejos, aquí en Buenos Aires, en Almagro, fueron detenidas dos mujeres que usaban las prácticas de la “viuda negra” y han embaucado a 50 hombres en poco tiempo.
El ardid consiste en engañar a los hombres, mayormente maduros y de buena posición económica. Los seducen primero, luego los llevan a algún cuarto de hotel, insinuándoles que tendrán relaciones íntimas; una vez allí, les convidan una bebida con algún somnífero, que se lo colocan con gran disimulo en una copa, cuando la víctima lo ingiere, rápidamente queda dormido. Entonces les roban el dinero, pertenencias personales y cuando despiertan solo tienen la ropa de Adán. La “viuda negra”, es una mujer muy atractiva, inteligente y culta. En ésta oportunidad eran dos y la policía logró atraparlas.
Se sabe que hacen un trabajo de “inteligencia”, observan a la futura víctima, se informan y luego actúan. Se mueven en lugares muy poblados para poder desaparecer rápidamente, luego de robarles a sus víctimas. Ya ha habido otros casos similares en mi país, en la mayoría de ellos no se las atrapó.