Dada las diversas circunstancias originadas en estos
cambios tan bruscos, pero democráticos en esta naciente V República,
vale la pena destacar, la labor tan inmensa de un
pueblo, que en medio de la crisis, cualquiera que esta sea (económica, política, social, cultural, ideológica, salud, personal, espiritual, entre otras); pareciera que nuestra nación se moviera como una estructura sólida y dinámica a la vez, donde nunca ha dejado de ser estática, sino más bien un tipo de energía potencial, con la salvedad que se está moviendo a pasos lentos y agigantados al mismo tiempo, haciendo su propio camino institucional y de desarrollo integral en Latinoamérica, sirviendo como paradigma en lo progresista y bueno, y como analíticos en los errores y desaciertos que impulsan los cambios para adaptarse a los procesos exigidos en nuestros tiempos. Es de vital importancia resaltar que el estado Amazonas, con características específicas en relación al resto de los estados que conforman al país, pluricultural, donde convivimos tanto criollos, indígenas de 36 etnias e idiomas, también extranjeros, Amazonas después de muchos años de transición política en la zona, puedo decir con voz propia, que la bendición de Dios se ha inclinado hacia el sur del país para observarnos; y mostrarnos estrategias sustentables en medio de las crisis; donde aún los países desarrollados con grandes potencialidades tecnológicas, han tardado muchos años en la construcción de bases de integración popular que posean la voluntad de un pueblo que sin violencia ni derramamiento de sangre ha superado los niveles de expectativa internacional en el poder establecer criterios comunes dentro de la variedad y antagonía ideológica-política que conforman a nuestra población. Antes bien, todos los procesos de aquellas otras naciones que nos rodean en el hemisferio, siempre han surgido en sus transformaciones por la dependencia de la visión de un líder particular, mientras que acá en Puerto Ayacucho, el pueblo, llamado soberano protagónico y participativo por nuestra carta magna; se enrumba a la persistencia de la integración utilizando su creatividad dentro de la sociedad misma, adaptándola a los cambios, no viceversa, donde la lluvia de ideas, nuevas alternativas viables, que modifican los lineamientos políticos regionales, impulsan la articulación de operaciones que van en pro de las necesidades sociales para alcanzar las metas tan deseadas por todos los que habitamos en la zona. Por ejemplo, en los carros libres, por puestos (es decir transporte público); donde el venezolano común intercambia opiniones, se escucha en la mayoría de sus criterios, conceptos tales como: -
a pesar de las cosas difíciles tenemos que seguir luchando, para dejarle algo de base a nuestros hijos.-, otros en los puntos de ventas de alimentos y prensa comentan:
- bueno chico, esto cada día está peor, todo más caro, bien pelua se pone la cosa, pero hay que seguir luchando, pa`tra ni pa´peinarse, algún día cambiará esto, hay que echarle pichón sin descanso por nuestros hijos y nietos.-. Analizando estos focos de optimismos, son los que me hacen sentir cada día, mejor y mayor venezolano, y con seguridad ratifico que sin estar en guerras, nuestra experiencia nos permite vivir en cualquier lugar del mundo; donde no mendigamos ni pedimos prestado nuestro
esfuerzo por luchar para alcanzar nuestros sueños y metas, por supuestos sueños con los pies sobre la tierra, y la esperanza en el Cristo que venció lo invencible; LA MUERTE, antes bien Amazonas representa la lupa del mundo, donde todos quieren estar, pero no todos pueden vivir, debido a las vastas condiciones infrahumanas, ocasionadas por la desidia de la corruptela, provocada por dirigentes politiqueros y sus sombras colocadas estratégicamente en las instituciones públicas y otras privadas; quienes están interesados en jugar con el hambre de nuestro pueblo; marcandola pauta del dinero sobre los valores humanos y de respeto mutuo; utilizándonos y manipulándonos durante todos los eventos de elecciones a cargos públicos, como gobernadores, acaldes, diputados, concejales y cargos a las juntas parroquiales, haciendo uso y abuso del chantaje, vejación, chismes, que han herido y deteriorado nuestra comunicación efectiva y modo de convivencia en las comunidades; no porque muchas sean incultas en algunas áreas; antes sin conocimiento del mal, no puede haber evaluaciones ni censuras, es por esto que la capital pujante de Puerto Ayacucho, en el estado Amazonas, se ha integrado en un gran esfuerzo unánime; para salvar la patria desde este recóndito lugar, donde los rastros y marcas del desastre están siendo detectados y abolidos uno por uno, en donde no se necesita que se le siga explotando a la mano trabajadora, desde cualquier gremio o institución, sea pública o privada, militar o civil, aún personal; donde quiera que se encuentre, por mano de ignorantes politiqueros de oficio que con títulos o sin estos; al igual que algunos oportunistas comerciantes foráneos y extranjeros que están desangrando al estado; y el flujo de dinero se esparce fuera de nuestra frontera y esfera territorial, obtenido de la producción de este pueblo unido y batallador con mucho esfuerzo, para ellos enviarlo a otras ciudades, incluyendo países, donde en su gran mayoría llegaron sin nada, por el contrario se han beneficiado de manera contundente de la región; sin embargo, ahora son ricos y maliciosos, hasta muchas veces extorsionadores y sin sentido de pertenencia hacia lo endógeno.