El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), en la Argentina es una burda mentira. Todos mienten allí, porque los datos que emiten no se ajusta para nada a la realidad que viven los angustiados argentinos; de ninguna manera los precios han subido en promedio el 04% o el 0,5%, según la oposición política que ha hecho relevamientos serios al respecto, el índice del INDEC, mensualmente supera largo el 1,5%, eso es tres veces más que la información que entrega el gobierno, o sea que eso daría una inflación anual de alrededor del 18%. ¿Por qué es importante los datos que entrega el INDEC ?, simplemente porque esa información que entrega el gobierno repercute fundamentalmente en los reclamos salariales y todos los gremios se basan en de esos datos para evitar que los aumentos de precios no deterioren los salarios. Manipular los datos de ese organismo es una estafa a los ciudadanos argentinos. Todo el mundo sabe que los aumentos siguen “subiendo por los ascensores, y los salarios lo hacen por las escaleras”. En mi país esto siempre fue una constante, menos en el primer gobierno peronista que el P.B.I, de la Nación, se repartía el 50% para empresarios o empleadores y el 50%, para los asalariados; hoy esos datos están un 60%, contra un 40%, respectivamente según estimaciones de economistas serios; es obvio que esto no llega a los excluidos, desamparados y desocupados, que para ellos no existe ninguna repartición del P.B.I, sino la desolación y la miseria cotidiana. El 28 de octubre de 2007, habrá elecciones presidenciales y el tablero político-social, está que arde, hay denuncias de todo tipo y afloran muchos casos de corrupción contenidas. El país bajo la administración de Néstor Kirchner, ha mejorado bastante, pero eso no le da derecho a mentir a sus funcionarios.