Javier Martí, resume las múltiples aplicaciones de la
nanofotónica entre las que se encuentra la posibilidad de conseguir
la invisibilidad de los objetos. Entre otros avances más modestos, se citan la reducción del consumo de energía eléctrica, al sustituir los chips electrónicos por chips fotónicos con una eficiencia energética mucho mayor. La creación de chips fotónicos en aplicaciones de computación de alto rendimiento (High Performance Computing) será una realidad en un periodo inferior a diez años. Otras aplicaciones de mayor trascendencia se podrían encontrar en la detección precoz del cáncer
Sin embargo, la posibilidad de hacer invisibles los objetos, es el aspecto más llamativo que puede ofrecer esta tecnología. Para ello será necesario poder obtener superficies nanoestructuradas susceptibles de actuar sobre los rayos de
luz y bordear su superficie. La nnofotónica permite nanoestructurar los materiales para que presenten estas propiedades: la luz incide sobre el objeto A cuya superficie se ha tratado convenientemente y en lugar de ser reflejada por él, lo bordea y sigue la misma dirección original. El rayo de luz continuaría su trayectoria y se reflejaría sobre otro objeto B cualquiera y volvería hacia el objeto A invisible. El rayo volvería a bordear al objeto A y llegaría al expectador que observaría el objeto B a través del objeto A invisible.