Estamos solo a una bocanada de la muerte. Podemos sobrevivir sin comida y agua durante días, pero ¿por cuánto tiempo sin
aire? Solo unos minutos. ¿Y cuánto nos preocupamos por la calidad de lo que respiramos? La verdad es que no nos importa en absoluto. Solo prestamos atención a nuestros lujosos estilos de vida, con escaso interés por lo que respiran los más pequeños. ¿Sabes que los gases de combustión de coches y camiones afectan al desarollo de los pulmones de los niños? Ellos y los mayores son los más vulnerables a la hora de desarrollar enfermedades respiratorias. Dios le dio al
hombre una preciosa 'Tierra' libre de contaminación. Pero mira lo que el hombre ha hecho con ella a lo largo de los siglos. Es hora de que despertemos y hagamos algo para prevenir la polución del
aire, no solo por nuestra supervivencia, sino también por la de las futuras generaciones.