Una popular figura del espectáculo argentino en diálogo abierto de paso por la provincia de Córdoba, habló de todo y más
también. Como suele ocurrir en esas oportunidades, cuando la lengua se afloja, aparecen, como en racimos, aquellos temas reiterados casi hasta al cansancio: 'el amor de su vida'...año sabático...nuevas estéticas...la química con el boxeador...el perdón a la esposa del deportista...Hasta aquí, cero sorpresas. Pero la diva de los teléfonos, impacta y no sólo por la belleza de su cabellera platino. La señora Susana Gimenez habló y dijo, como quién se deja caer suevamente de alguna palmera. Habló haciendo uso del llamado momento oportuno. Aprovechando la posibilidad para comenzar lo que algunos dan en llamar operativo blanqueo...(sg) Le compré el auto alemán empresario y de pronto, sin saberlo, me vi envuelta en semejante problema...(el affaire de compra y venta irregular de autos importados con franquicias para discapacitados)...(sg)no sabía que
hacer, la cuestión es que fui a verlo al entonces
presidente de la nación, menem, para preguntarle que me convenía hacer con el vehículo...y él me dijo: SUSANITA, TIRALO AL RIO...
Finalmente, decidí dejar el auto con la llave puesta en una villa miseria...y ahí permaneció hasta que la situación fue aclarada definitivamente...De inmediato el cielo informativo de la República Argentina se lleno cables y alertas: Susana había roto el silencio y sin querer-queriendo, se refirió a una de las tantas causas de corrupción registradas en la Argentina de la década del noventa. No se trata de una causa más, sobre todo, si se tiene en cuenta, que ese ex-presidente de la nación que aconsejó a la querida Su, ocupa por estos días una banca en el senado de la nación.
Esta si que es Argentina, diria el Poeta Luca Prodan! De frente y perfil, todo es posible en esta dimensión.
This abstract was checked by WhiteSmoke Solution. Learn more .