Según la autora de este ensayo,
pareciera increíble que estamos programados para ser infelices. Desde
siempre nos dijeron que con un título profesional...sí seremos feliz, que con buena salud, poco menos que se compra la felicidad, que si nos casamos bien, con un buen marido o mujer, obviamente, que podemos ser felices, que el dinero no compra la
felicidad pero ¡puchas que ayuda!...
Y continúa....que es propio de una programación mental que reconoce sólo los parámetros factibles, realistas y externos, para conducirnos a la felicidad. Como si la verdadera felicidad estuviera fuera de nosotros, que dependiéramos de estos indicadores para realmente ser felices...Pero ¡ay! Si no encontramos pronto un trabajo que se relacione con lo que hemos estudiado y cuyo título cuelga en alguna muralla de nuestro dormitorio o del living de casita. O si nos damos cuenta que el
amor de nuestra vida....no era en verdad, el amor de nuestra vida....Y para qué decir si nos confirma el doctor que padecemos de una enfermedad de cuidado.....¡Recáspita!, ¡Rechanfles!...pareciera que el mundo se desmoronara ante nuestros pies! ¿Y quién puede ser
feliz entonces?
Según datos y sugerencias que entrega la autora, aunque no lo creamos, claro que se puede ser feliz...el asunto es que felicidad es sinónimo de paz...y no de “andarse riendo en la fila”, o sea de tener estallidos de alegría....de esos que duran un ratito y se esfuman como el humo en medio de una corriente de aire. He ahí la eterna confusión.....
Somos amor –felicidad y ni el amor ni la felicidad está fuera de nosotros.. sería como si DIOS, estuviera sólo en las alturas, y lo real es la Presencia de DIOS, siempre ha estado en ti, en mi, en todos más aún....en todo y redescubrirla es tarea de cada uno...y no de pasarle rogando con las manos unidas y mirando hacia las nubes, para que su Presencia se Manifieste en nosotros. Su Presencia ya está en nosotros, por algo es obvio que su Reino, ya está en medio de nosotros; el caso es que muy pocos se despiertan y se desprograman, para darse cuenta que así es. Es más cómodo repetir lo que muchos han afirmado antes, que casi siempre son los argumentos de personas archiconocidas ¿por qué y para qué tener una opinión diferente, personal, original o propia?.
¡Qué curioso es que al comienzo del tercer milenio, vamos por la vida, como masa impensante....repitiendo como loros parlanchines sobre todo lo negativo que ya antes han dicho muchos; sin siquiera sacar alguna conclusión de esas ideas o quizás esa enseñanza positiva que subyace en el fondo del mar de la vida.... porque pensar diferente, creer por ejemplo que sí podemos ser
felices contra viento y marea, aún pasando por un mal momento, aún desprovisto de buena salud, aunque el mundo pareciera estallar...!
Y si el mañana aún no llega, y el ayer ya no existe, ya fue...¿por qué nos perdemos la vida, sabiendo que uno de los motivos que nos impide la felicidad es porque nuestro cuerpo está en el presente, y nuestra mente divagando entre el pasado y el futuro....entre los recuerdos y las preocupaciones? Y qué bien lo ilustra Lennon: “La
vida es aquello que pasa, cuando estamos ocupados de otras cosas”
En resumen, "Bijapi, una gran revelación" no es sólo un conjunto de técnicas o un programa de autoayuda de esos que proliferan por doquier. "Bijapi es en sí una serie de señales o pistas que podrían ser el comienzo...el punto de partida para iniciar nuestro propio itinerario espiritual.
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