El Renacimiento tuvo inicio en el siglo XVI, sin embargo, ya en los siglos XII y XIII algunos intelectuales habían resuelto
romper con la postura exclusivamente cristiana vigente en la época. Para esto, comenzaron a investigar los documentos griegos y latinos preservados en las bibliotecas de los conventos, por siglos, luego de las invasiones bárbaras. Entre esos intelectuales investigadores, se destacó, en el siglo XIV, Giovanni Boccaccio, autor de la obra Decamerón. La Edad Media es llamada así en el sentido de “medianera”, porque es la era de transición entre la Edad Antigua y la Edad Moderna. La Edad Media se inicia en 476 d.C., con la caída del Imperio Romano de Occidente, cuando Roma es conquistada por los bárbaros y termina en el año 1453, con la caída del Imperio Romano de Oriente, que tiene su capital, Constantinopla, invadida por los turcos. La Edad Media está dividida en dos períodos: la Alta Edad Media, conocida como la “Edad de las Tinieblas”, que va del siglo V hasta el siglo XI; y la Baja Edad Media, que va del siglo XI hasta el siglo XV. Se llama al primer período “Edad de las Tinieblas” porque durante esa etapa Europa vivió estancada culturalmente, sin ninguna gran producción en el campo de las artes y de las ciencias. Pero, luego del cambio de milenio, Europa consiguió cambiar esa situación iniciando un proceso que culminó en un renacimiento cultural. El fenómeno histórico decisivo para ese renacimiento fueron las Cruzadas. El hecho histórico de la época que posee mayor relevancia para la buena comprensión de la obra es, sin dudas, la Peste Negra. En el año 1348 surge en Europa una epidemia mortífera que causaría el fallecimiento de aproximadamente un tercio de la población del continente europeo. Eran dos los agentes transmisores de esta peste: un roedor cualquiera y la pulga. El roedor transporta los bacilos y los transmite a las pulgas que, a su vez, contaminan a los hombres a través de sus picaduras. La epidemia del siglo XIV se inició en China cerca de 1333-34, siendo llevada a Europa por los viajantes y comerciantes que frecuentaban las rutas comerciales del Imperio Mongol. El hombre medieval no tenía condiciones para enfrentar una epidemia de tal proporción. Sus condiciones de higiene eran muy malas y sus conocimientos científicos arcaicos. En la Edad Media el baño era visto como prejudicial si se tomaba más de dos o tres veces por año. El hombre medieval no tenía el mínimo cuidado con su propia suciedad, pues en las ciudades, los deshechos y agua usada eran tirados por la ventana, sin ninguna preocupación con algún posible transeúnte. Las ropas, en esta época, raramente eran lavadas y vivían llenas de pulgas, chinches, piojos, polillas, etc. Despiojar y despulgar era una diversión para ellos. Los recién nacidos corrían mucho riesgo, pues las mujeres acostumbraban a dar a luz a sus bebes en sabanas viejas y sucias para guardar las nuevas. La mortalidad infantil era muy alta. Tenían una alimentación mal balanceada, constituida por 65% de pan, se contamos con el vino y 80% se no consideramos el vino. Las clases más acomodadas comían el pan fino y los más pobres comían un pan obscuro, hecho de avena. El espacio donde vivían también contribuía a la adquisición de enfermedades, pues ellos cohabitaban con animales de estimación y sus casas no tenían divisiones internas, vivan de forma promiscua. Había poca ventilación, ya que normalmente las casas estaban compuestas de apenas una ventana que casi siempre permanecía cerrada para mantener el calor. El piso era de tierra batida forrada con paja o junco. Las casas no poseían chimenea, apenas un agujero en el techo para la salida del humo por el cual la lluvia entraba y pudría la paja del piso. Las camas eran mas anchas que largas, llegando a ser ocupadas por hasta ocho personas. En ese ambiente de promiscuidad y falta de higiene, cuando un componente de la familia agarraba alguna enfermedad era difícil evitar el contagio de los demás. Como la verdadera causa de la peste era desconocida, los hombres intentaban encontrar explicaciones diciendo que tal hecho se debía a conjunciones planetarias o al castigo divino. Los judíos también fueron acusados de ser los causantes de la peste y por eso fueron perseguidos. Esta enfermedad no estimulaba la solidaridad en las personas, sino el rechazo y el miedo al contagio. Todos querían huir y salvar la propia vida. Murieron más personas con esta peste que en las dos guerras mundiales, siendo los hombres, niños y la población pobre las mayores víctimas. Los primeros porque frecuentaban campamentos militares y universidades; los segundos por no tener anticuerpos y los últimos por tener menos condiciones para protegerse. Otro factor que tiene relevancia en el análisis de la obra Decamerón es la situación de la mujer en el siglo XIV. Por que podemos constatar en la propia obra de Boccaccio, la situación de las mujeres no era muy favorable. Como podemos concluir, las mujeres eran vistas como inferiores a los hombres y menos capaces que ellos, al punto de ellas no confiar en sí mismas. Además de eso, no tenían autonomía para decidir su propio destino, lo que queda muy claro en el cuento que será analizado, pues ninguna de aquellas mujeres tenía vocación para el celibato y, no obstante, fueron puestas en el convento por familiares.