Dentro de una botella que flotaba sobre las aguas del mar Caribe mientras llenaba una Panga con agua dulce, había un mensaje
escrito por un asesino a sueldo, según puede deducirse del texto.
Bueno, decir que llenaba una Panga con agua dulce dentro del mar, puede imaginarse una mentira o al menos un exabrupto.
No lo es ni lo uno ni lo otro. Es real, pues, al Golfo de Urabá en Colombia, le llegan con toda su potencia las aguas del río Atrato y su poder penetra por lo menos ochenta kilómetros dentro del Golfo y el agua que allí se encuentras es completamente insalobre, aunque no es muy clara.
El mensaje identifica a un asesino frustrado que llevaba la misión de despachar a Fidel Castro, allá por los principios de la década de los ochentas del siglo pasado.
Su faena se ve interrumpida, justo en el momento que tiene a Fidel dentro del cuadro de su mira telescópica. Ocurre que de pie y al lado derecho de Fidel, que también va de pie encima de un antiguo jeep, va el autor de Cien Años de Soledad y el asesino había cometido el error de estar apuntando con su rifle al lado izquierdo y también el asesino había cometido el solesismo de haber leído a otros autores que se le parecieron tanto a García Marquez o que éste último les había plagiado.
Esa historia se encuentra en Narratopedia y resumida con el título "Killer Remembrance"